Muchos se preguntarán si hacía falta una secuela de El resplandor (1980), la película que magistralmente dirigió Stanley Kubrick sobre el libro de Stephen King, y que muchos consideramos una obra cumbre en cuanto al terror psicológico en el cine.

Y no se puede soslayar que las diferencias de criterio, creativas y hasta la enemistad manifiesta que hubo entre el director de La naranja mecánica2001 y Nacido para matar y el autor de Carrie, Cementerio de animales e It debe haber influido en la decisión de King de escribir una continuación de su libro, originalmente publicado en 1977.