Al comienzo algunos creyeron que era un accidente. Un avión de línea de pronto se estrella con una de las torres del emblemático World Trade Center, en Nueva York. La imagen conmueve al mundo. Minutos después, un segundo avión impacta contra la otra torre. Es sin dudas un atentado. Uno de los más mortíferos y espectaculares de esta era. El 11 de septiembre de 2001 marcó un antes y un después en la historia contemporánea.

Las imágenes de ese día recorrieron el mundo. Casi 3.000 muertos, cientos de heridos, una ciudad en caos. 

El atentado, atribuido por el gobierno del entonces presidente George W. Bush, fue atribuido de inmediato a la red terrorista Al Qaeda, comandada por el saudita Osama Bin Laden. En medio de la conmoción, el jefe de la Casa Blanca ordenó una invasión en Afganistán para dar con los cerebros del atentado más sangriento en la historia de Estados Unidos.

Este miércoles, Nueva York recordará, como cada 11 de septiembre, a sus víctimas. Las imágenes, para muchos, están grabadas en la memoria.