Vestidos con trajes especiales para reprimir disturbios, la policía de Hong Kong se hizo presente este martes, cerca de la medianoche local, en el aeropuerto de la ex colonia tomado por manifestantes y, por lo tanto, sin vuelos desde hace dos días. Acto seguido, se desataron los enfrentamientos y el caos.

La policía antidisturbios, que lanzaron gases lacrimógenos contra los activistas, habían llegado a la terminal con cinco furgones, a los que los manifestantes intentaron impedir su avance.

Los incidentes se desataron cuando muchos pasajeros aún se encuentran en el interior del aeropuerto en espera de poder abordar sus vuelos.​

Según la CNN, tras los choques la policía retrocedió, pero no estaba claro con qué fines.

El aeropuerto de Hong Kong, última "víctima" del conflicto que enfrenta a manifestantes pro democracia con el poder de Beijing es uno de los aeropuertos con más tránsito del mundo con 1.100 vuelos diarios a 200 destinos.

Desde hace dos días no funciona, tomado por los manifestantes que protestan contra el avance de Beijing sobre los derechos de autonomía de la ex colonia británica. La figura de Beijing en la isla está encarnada en la gobernadora Carrie Lam, a quien los manifestantes quieren fuera.

China ya advirtió a los manifestantes sobre el uso de la violencia en sus protestas. Y los llamó "terroristas", una amenaza que puede traducirse en el envío de ejército chino a Hong Kong para aplastar las protestas.

Las protestas comenzaron en junio como un movimiento en contra de un proyecto de ley de extradición que habilitaba llevar a condenados en la isla a ser juzgados en China continental, donde impera un sistema judicial poco transparente.

Las manifestaciones lograron que Carrie Lam suspendiera el tratamiento del proyecto, pero no lo retiró. Y las protestas siguieron hasta hoy.

Fuente: ANSA y AFP