Faltan todavía un par de horas para que comience la acción de la jornada del Argentina Open y mientras el Buenos Aires Lawn Tennis vive los últimos momentos de calma antes de otro día agitado, Carlos Berlocq​ se sienta a charlar con Clarín. El chascomunense camina por primera vez los pasillos del ATP porteño como ex jugador y en la previa del homenaje que le hará este viernes el torneo, se presta a hacer un repaso por su carrera y de su nueva etapa de entrenador que comenzó hace un par de meses.

"Aunque lo anuncié en diciembre, tomé la decisión de retirarme en septiembre y ya lo había estado pensando durante un tiempo. Porque uno de los miedos más grandes que tiene uno como tenista es ‘Si mañana no juego más, ¿qué hago? ¿De qué vivo?'. Finalmente me decidí y me di cuenta muy rápido de que quería ser entrenador", cuenta.

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-Por lo que contás, fue una decisión muy pensada.

-Fue un proceso que duró varios meses. Uno cuando se va haciendo “grande” empieza preguntarse cada vez más seguido si está para seguir, si el tenis te da, si el físico te da, si seguís con las mismas ganas. Cuando tenés cierta edad y tenés unos cuantos años con el tenis, te cansás y pensás '¿Me estoy cansando por la edad o porque ya no tengo más energía, más ganas?’. Y sobrellevar eso es una de las cosas más difíciles de la última etapa de tu carrera. Por eso, lo venía pensando hace muchísimo.

"La Copa Davis era lo máximo para mí. Hoy hay gente que me recuerda por todas las veces que me rompí la remera, no por los títulos ATP que gané", cuenta Charly, que jugó once series con el equipo argentino. Foto DYN/Pablo Aharonian

"La Copa Davis era lo máximo para mí. Hoy hay gente que me recuerda por todas las veces que me rompí la remera, no por los títulos ATP que gané", cuenta Charly, que jugó once series con el equipo argentino. Foto DYN/Pablo Aharonian

-¿Qué te terminó de convencer?

-El final de 2018 fue muy bueno y arranque el 2019 con expectativas altas, pero ese fue un año muy malo en cuanto a resultados. La temporada pasada me fui a vivir a España y dejé mi equipo de trabajo acá; y eso me afectó. Allá no encontré una buena energía. Y todo ese 2019 siempre estuvo en mi cabeza dar un paso al costado. Me sentía muy bien pero no sabía si iba a estar motivado para seguir viajando, jugando torneos, bancándome el cansancio de la vida de jugador. Además a mi mujer, que me acompañó toda mi carrera, también le gustó la idea del retiro. Así que me decidí. Y fue un alivio muy grande para mí. Desde ese momento empecé a valorar más todo lo que conseguí en mi carrera y a disfrutar todo mucho más. Y hoy, si lo pienso de nuevo, sé que fue la decisión correcta.

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-Si tuvieras que hacer un balance de tu carrera, ¿cuál sería?

-Que fue una carrera muy larga y eso me da tranquilidad de que gasté todos los cartuchos que tenía. No me quedó nada. Si miro hacia atrás, siento mucha felicidad por haber tenido todas las experiencias que tuve. Jugué en los mejores estadios, disputé la Copa Davis, gané dos títulos ATP y muchos en challengers, jugué en canchas llenas con la gente gritando mi nombre... Tuve momentos difíciles, pero siempre traté de encontrarle el lado positivo y tomarlos como experiencias que había que vivirlas. Al final, todo lo que me queda es lindo. Creo que hice una buena carrera y esa energía y esas ganas de trabajar y entrenar que tuve siempre, esa perseverancia y ese optimismo fueron los que me ayudaron a cumplir muchos objetivos.

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No pude haberle pedido más al tenis Después de una larga carrera, llega el momento de anunciar mi retiro del circuito profesional de tenis. Era tan solo un Niño cuando empecé a soñar con ser tenista y jamás imaginé todo lo que luego iba a vivir, incluidos los momentos muy difíciles del inicio, pero siempre seguí adelante superando obstáculos y pudiendo concretar mis sueños. Creo que no pude haberle pedido más al tenis, es la verdad: alcancé mi mejor ranking (Nº 37) en 2012, llegué al Top 100 en 2005 y luego me mantuve entre los mejores cien durante más de una década, conseguí títulos ATP en single y doble, jugué todos los Gran Slams y los Juegos Olímpicos en Londres 2012, y coroné mi sueño de ser parte del equipo de Copa Davis (2012-2017) siendo parte del equipo que trajo la Ensaladera a casa. Y lo mejor de todo, pude hacer todo esto junto con mi esposa, Noel, y luego con mis hijos, Stefy y Agus. No quiero olvidar de agradecerle a mis padres, familiares y amigos; gracias a toda la gente que conocí durante las giras, que nos brindó su amistad (compañeros de circuito y rivales); gracias a todos mis entrenadores y a los distintos profesionales que estuvieron conmigo durante tanto tiempo. Gracias a todos los que alentaron -desde una tribuna, la TV o un teléfono celular- a este Gladiador que luchó por sus sueños y que la va a seguir peleando desde algún otro lado, pero siempre dentro de una cancha de tenis. Gracias 💪💪• • • #tennis🎾 #tennisplayers #gladiator #gladiador #atp #atpworldtour #pasion #tenis🎾 #deporte #deportes #carlosberlocq #charlyberlocq #tenisargentino

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-¿Qué Berlocq debutó en el circuito en 2001 y qué Berlocq se retiró en 2019?

-Hay mucha diferencia entre uno y otro. Siempre fui un jugador temperamental y al principio tenía tantas ganas de ganar y de que me fuera bien, que esa ansiedad me jugaba en contra y no me dejaba disfrutar. Me acuerdo que en los comienzos hacía la entrada en calor en la cancha para los partidos y era una vibra de nervios que capaz tiraba un pelotazo… Eran nervios, quejas, reaccionar mal, varias locuras. Ese era el Charly de los comienzos. Pero a medida que fueron pasando los años me fui calmando, fui pensando mucho más en el tenis y también entendiendo que la vida no era solo tenis. Mi esposa fue la persona que mentalmente me hizo evolucionar, me hizo ver los valores de la vida. Y fui avanzando, con errores y virtudes, pero avancé. Y terminé siendo un jugador que disfrutaba todo adentro de la cancha. En mis comienzos decía 'Quiero retirarme habiéndole ganado a mi cabeza, no que mi cabeza me haya ganado a mí’. Y siento que lo logré.

-¿Ese cambio se dio en un momento en particular o fue paulatino?

-A los 26 años me lesioné la muñeca derecha y me tuvieron que operar. Y al mismo tiempo, nació mi hija. Ahí maduré mucho por ser papá pero también porque cuando tenés una lesión tan importante no sabés si vas a volver a jugar al tenis. Pero me recuperé bien y después del regreso, iba a la cancha a disfrutar porque me sentía un afortunado de poder jugar al tenis. No tenía miedo de perder, valoraba ese momento de estar compitiendo. Y eso me sacó mucha presión e hizo que fluyera mi mejor tenis.

El título que ganó en Oeiras en 2014, el segundo de su carrera, está entre los momentos más importantes para Berlocq. Foto EFE

El título que ganó en Oeiras en 2014, el segundo de su carrera, está entre los momentos más importantes para Berlocq. Foto EFE

-¿Qué tres momentos elegirías como los mejores de tu carrera? 

-Hubo muchísimos inolvidables. Pero el partido de Copa Davis con Gilles Simon en la serie de cuartos de final de 2013 ante Francia fue muy fuerte para mí. Fue la primera vez Argentina le ganó a Francia y me tocó definir el quinto punto con el Parque Roca lleno. Y después, los dos títulos ATP que gané.

-¿Cuán importante fue la Davis en tu carrera?

-Yo daba todo por la Davis, era lo máximo. Quería tenía tener buen ranking para jugarla y la veía como un premio muy grande. Además, los argentinos viven la Davis de una forma diferente. Hoy hay personas que me conocen por ese torneo y me dicen ‘Vos eras que te rompías la remera’. No se acuerdan de cuando gané los dos ATP o de todos los años que estuve en el top 100. Se acuerdan de todas las veces que me rompí la remera. En el circuito jugaba un poco contenido, pero en la Davis lograba sacar todo, me potenciaba. Es muy emotivo, porque sentís que todo el país está siguiendo el partido. Yo la disfruté muchísimo y me hizo crecer mucho como jugador. 

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-¿Te costó sacarte el chip de jugador y ponerte el de entrenador? Porque fue una transición muy rápida...

-No, siento que cambié muy rápido la página. En los últimos años de mi carrera sentía mucho el ser entrenador. Todo el tiempo observaba jugadores y sentía placer ayudando a los más jóvenes o con menos ranking que yo. Me gustaba tratar de aconsejarlos. Por eso fue una decisión muy rápida el decir ‘Quiero ser entrenador’. Después consulté con otros entrenadores, entre ellos Franco Davin. Y él me dijo ‘Charly, si vos lo sentís y tenés ganas, por qué no’. Y justo Agustín (Velotti), con quien tenía una buena relación, me dijo que estaba solo y viendo qué hacer. Yo me ofrecí a ayudarlo, pero como amigo. Sin embargo, él empezó a insistir para que fuera su entrenador y eso me fue motivando mucho y me dio muchas ganas.

Tras a anunciar su retiro, Berlocq fue homenajeado en el Buenos Aires Lawn Tennis durante las finales del Inerclubes de la AAT en diciembre pasado. Este viernes, recibirá otra distinción. Foto Prensa AAT

Tras a anunciar su retiro, Berlocq fue homenajeado en el Buenos Aires Lawn Tennis durante las finales del Inerclubes de la AAT en diciembre pasado. Este viernes, recibirá otra distinción. Foto Prensa AAT

-¿Cómo fueron los primeros meses en esta nueva etapa?

-Como te dije, mi cabeza cambió totalmente y muy rápido. Empecé a tener motivaciones y objetivos de entrenador. Ahora hablo con otros entrenadores y los escucho, porque tengo para aprender muchísimo. Y me vuelvo bastante loco para que mi jugador mejore. Me encanta, lo estoy disfrutando mucho. Con Agustín estamos trabajando un montón de cosas. Él tiene mucho por mejorar en lo físico y en lo tenístico y también en lo mental. Y para eso creo que necesita orden. Estoy tratando de implementarle rutinas, como las que hacen los jugadores muy buenos. Porque las rutinas te dan orden; el orden, mucha disciplina; y la disciplina, mucha constancia de trabajo. Y así se mejora. Él está poniendo mucho entusiasmo, mucho profesionalismo y muchas ganas.

-Como jugador, ¿te quedó alguna cuenta pendiente?

-(Piensa varios minutos) Tal vez la duda de qué hubiera pasado si hubiera jugado dobles en mis últimos años. Soy muy amigo de Horacio Zeballos y él me insistió para que jugara dobles. Y con Leo Mayer formábamos una pareja muy competitiva, muy fuerte, pero nunca pudimos sincronizarnos para jugar muchos torneos en el año. Entonces pienso qué hubiéramos logrado con más constancia. Y después, algunos partidos puntuales que digo 'Qué lindo hubiera sido ganarlo'.. Como el de cuartos de San Pablo ante Rafa. Le iba ganando 3-2 en el tercero y sacaba 40-15. Le tiré una pelota muy buena y él a la carrera, me tiró un passing cruzado a la línea, me levantó ese game y me ganó 6-4. Si me podía 4-2, no sé que hubiese pasado. Pero al final la balanza se da muy a favor. Soy un agradecido y sé que le debo la vida al tenis. Y siento que el tenis va a estar siempre muy ligado a mí.

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La carrera de Berlocq

Carlos Berlocq comenzó su carrera profesional en 2001. Llegó por primera vez al top 100 en noviembre de 2005 y estuvo en ese grupo durante 12 de las 20 temporadas en la que tuvo ranking ATP. Su mejor posición fue el 37° lugar que alcanzó el 19 de marzo de 2012.

Ganó dos títulos ATP, Bastad 2013 -venció en la final al español Fernando Verdasco- y Oeiras 2014 -superó al checo Tomas Berdych, en ese momento número seis del mundo-; y fue también finalista en Viña del Mar 2012, donde perdió con Juan Mónaco. Además, cosechó 19 trofeos en el challenger tour y disputó los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Sus mejores momentos, sin embargo, los vivió como miembro del equipo argentino de Copa Davis. Jugó once series entre 2012 y 2017. Una de las más recordadas es la del repechaje por la permanencia de 2014 ante Israel en Sunrise, en la que venció en tres sets a Bar Tzuf Botzer en el quinto punto y aseguró la permanencia de Argentina en el Grupo Mundial.

Se retiró a fines del año pasado, con casi 37 años. Y a las pocas semanas de anunciar el final de su carrera, comenzó a trabajar como entrenador del correntino Agustín Velotti.