Madeleine McCann desapareció en el año 2007, cuando sus papás,  Kate y Gerry decidieron ir de vacaciones a un complejo turístico de Praia da Luz, en Portugal.
 
Muchas veces se repasó qué fue lo que pasó esa noche para poder encontrar dar con el paradero de la pequeña, que hasta el día de hoy no aparece. Los padres fueron a cenar, y cuando volvieron notaron que su hija más grande, de sólo 3 años, había desaparecido del cuarto de hotel; estaba con sus hermanos mellizos, Amelie y Sean, de 2 años.
 
Los padres durante la cena, fueron vigilando a los niños cada 20 a 30 minutos, hasta que a las 22:00 la madre de Madeleine descubrió que la niña estaba desaparecida. Tras la desaparición, luego de haber malinterpretado un análisis de ADN llevado a cabo en el Reino Unido, la policía portuguesa llegó a creer que Madeleine había fallecido en un accidente en el mismo departamento y que sus padres lo habían encubierto. Los McCanns fueron sospechosos formales en septiembre de 2007, y fue levantado cuando el fiscal general de Portugal archivó el caso en julio de 2008 por la falta de pruebas.
 
Se estrenó el nuevo documental de Netflix sobre “La desaparición de Madeleine McCann” y los interrogantes siguen más fuertes que nunca. Los únicos testigos de qué ocurrió en el departamento fueron los hermanos de la pequeña.
 
Se trata de Amelie y Sean quienes hoy tienen 14 años y viven en Leicestershire, Inglaterra. Kate destacó que los hermanos vivieron: “han crecido esencialmente sin Madeleine, pero sabiendo que su hermana está desaparecida y la quieren de regreso (…) la necesidad de buscar a Madeleine no ha cambiado en absoluto”.
 

Por su parte, acalararon que los chicos llevan una vida como todos, van a una escuela secundaria católica y tienen el deseo de poder ser atletas: “Sean y Amelie compiten en triatlones y en carreras de travesía de campo. El año pasado, los gemelos cumplieron 13 años, donde tuvieron una fiesta con familiares y amigos”.

Su madre aseguró en más de una oportunidad: “Extrañamos a nuestra familia completa de cinco (…) Como familia, el 98% de las veces estamos ocupados. No sé si eso es algo consciente, pero ayuda. La necesidad de buscar a Madeleine no ha cambiado en absoluto”.


Fuente: la100.cienradios.com