Convertido en uno de los géneros de mayor crecimiento de los últimos años, el K-pop en los últimos días dio bastante que hablar, y no precisamente por el alcance de sus canciones o su sostenida expansión en el mercado del pop global.

A pocos días de la muerte de Goo Ha-ra, la cantante de 28 años cuyo cuerpo sin vida fue encontrado en su casa de Seúl apenas dos meses y medio después del suicidio de su amiga Choi Jin-ri, o Sulli, los cantantes Jung Joon Young (30) y Choi Jong Hoon (29) acaban de ser condenados a seis y cinco años de prisión, respectivamente, por violaciones en grupo cometidas en dos fiestas en 2016 y, en el caso del primero, también por grabar a mujeres con las que mantuvo relaciones y distribuirlas.