En el mundo las líneas aéreas de bajo costo o “low cost” llevan décadas ofreciendo la chance de viajar muy barato, recibiendo un servicio básico y pagando como adicionales el equipaje y otros “extras”, sólo si realmente van a utilizarse. En Argentina, sin embargo, recién el año pasado se dieron las condiciones para que empezaran a funcionar empresas con esa lógica en el mercado de cabotaje. Despertaron gran expectativa, sorprendieron con ofertas extremas y, durante el primer año, casi un millón de personas se animaron a viajar en sus aviones.

La primera en comenzar a operar había sido Flybondi. Llegó en enero de 2018, asentándose en el nuevo aeropuerto de El Palomar, con la propuesta de ser la primera aerolínea “ultra low cost”. De todos modos, recién desde el 1° de agosto pudo cumplir esa promesa, una vez que el Gobierno eliminó las tarifas mínimas para las ventas de pasajes que se concreten con al menos un mes de anticipación.

Desde entonces, a medida que sumaba nuevas rutas y aviones al servicio, llegaron a promocionar “pasajes a $ 1” y sus ventas se dispararon.

Uno de los Boeing de Flybondi.

Uno de los Boeing de Flybondi.

Así, según datos del Ministerio de Transporte de la Nación, Flybondi realizó unos 7.078 vuelos durante 2018 y logró llevar a unos 865 mil pasajeros en viajes de cabotaje. Esta compañía opera ya 18 rutas en el mercado doméstico, a las que sumó recientemente tres internacionales (a Punta del Este y Asunción).

La segunda compañía de tarifas bajas en ofrecer vuelos nacionales fue Norwegian. En su caso tomó como base operativa al Aeroparque Jorge Newbery, hizo su primer despegue en octubre y, desde entonces, hasta diciembre inclusive, transportó por el país a unos 102 mil pasajeros, según las estadísticas oficiales.

Un clásico de estos tiempos. Los arcos de agua en los aeropuertos, como parte de la inauguración de nuevas rutas.

Un clásico de estos tiempos. Los arcos de agua en los aeropuertos, como parte de la inauguración de nuevas rutas.

Con esta base, la línea noruega está en plena expansión. Esta semana abrió una ruta a Salta y ya ofrece vuelos de Buenos Aires a Córdoba, Mendoza, Puerto Iguazú y Neuquén y Bariloche, con una flota de cuatro aviones Boeing 737-800 de 189 asientos.

Así, el año pasado Flybondi y Norwegian, sumadas, hicieron 967 mil viajes domésticos. Mientras que su participación en el mercado de cabotaje fue ampliándose mes a mes, hasta llegar en diciembre a acaparar un 13% de los traslados: Flybondi el 8% y Norwegian el 5%. Es decir que, en conjunto, 1 de cada 8 pasajeros ya está eligiendo volar “low cost”.

Otro jugador que se suma. La chilena Jet Smart ya comenzó a volar a El Palomar. Próximamente comenzará a realizar servicios de cabotaje con su filial local.

Otro jugador que se suma. La chilena Jet Smart ya comenzó a volar a El Palomar. Próximamente comenzará a realizar servicios de cabotaje con su filial local.

Esta realidad es novedosa para el país, pero aún está lejos de alcanzar los niveles de otras latitudes. Según un informe de la Organización de Aviación Civil Internacional, en el mundo, en 2018, el 31% de los pasajeros de aviones viajó en modo “low cost”, y un 36% en Europa.