La victoria en las primarias del sábado del ala más izquierdista del SPD socialdemócrata alemán puso contra las cuerdas la estabilidad del gobierno alemán, una coalición del SPD como socio menor y de la CDU de Angela Merkel​ como socio mayor. El vice jefe del gobierno y ministro de Finanzas, Olaf Scholz, fue el derrotado en las primarias por el liderazgo socialdemócrata, por lo que su continuidad en el partido y en el gobierno es una incógnita.

El nuevo liderazgo socialdemócrata rechaza el pacto con los conservadores, que costó seis meses de negociaciones. Si Scholz dimite, Merkel tendría que gobernar en minoría parlamentaria o adelantar unas elecciones que están previstas para otoño de 2021 y a las que prometió no presentarse.