Para no perder clientes, las desarrolladoras urbanísticas sacaron al mercado sus propios planes de pago en cuotas, al margen de los bancos. Sin embargo, aun con ese financiamiento, la compraventa de casas y departamentos viene floja.

En las inmobiliarias, el panorama es similar. Los departamentos llevan meses con el cartelito de venta en la fachada y los clientes no aparecen.

En ese contexto, los empresarios empezaron a enfocarse en el único rubro que se mantiene activo: los alquileres. En plena crisis, con una corrida cambiaria tras otra, la demanda de los inquilinos no decae.

Guillermo Reybet, propietario de la inmobiliaria que lleva su nombre, explicó que el dinamismo de los alquileres en Neuquén está relacionado con varios factores. Señaló que el más importante “es que ingresan 28 personas por día a la provincia, entre otras cosas por la actividad petrolera, y esa gente necesita un lugar donde vivir”.

Añadió que otro motivo “es la disminución de la compra de inmuebles, que hace que la demanda de alquileres se mantenga, aunque tenés una ciudad cada vez con menos propietarios y con más inquilinos”.

alquileres

En el sector inmobiliario hay pocas expectativas de que se reactive el mercado en el corto plazo. Hace un año que la situación es crítica.

“Con las ventas, en cambio, cada día se frena más porque un departamento de 100 mil dólares pasó de 1,8 millones de pesos en enero del año pasado a 5,5 millones hoy, y no hay forma de pagar eso sin financiamiento”, observó.

René, ejecutiva de la desarrolladora Trimo, coincidió en el diagnóstico. “La venta viene mal hace tiempo, porque la economía está parada y se vende muy poco; nosotros construíamos para vender y tuvimos que paralizar porque no había movimiento”, relató.

Indicó que ofrecieron planes de cuotas como incentivo, “pero en este momento nadie te puede pagar los intereses, no alcanza, porque secaron la plaza y no hay dinero”.

Señaló que, para ellos, el rubro con más trabajo hoy son los alquileres. “Ahí los departamentos se mueven rápido, no ves una caída, y puede ser por el petróleo, porque tenemos mucha gente que nos consulta que viene de afuera, muchos venezolanos”, contó.

Para Lucas Dahir, de la desarrolladora que lleva su apellido, las ventas se pueden sostener si hay ingenio. Comentó que ellos no ven “ni una baja ni una suba, sino un cambio, con gente que sale a invertir porque tiene dólares, y también nos favorece que estamos haciendo planes de pago propios flexibles, o sea, nos adaptamos a la situación”.

Dijo que tienen edificios en construcción y, en esos casos, “la necesidad de cada parte se nivela con el mercado porque, si tengo 50 departamentos como desarrollador y los tengo que vender, ajusto el precio o el medio de pago para no perder”.

Pese a la era de hielo de la compraventa, los precios de las propiedades no bajan. Como muchos consideran a los ladrillos como una inversión a largo plazo, están dispuestos a esperar lo que haga falta hasta que el mercado vuelva a aclimatarse.

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Omar Novoa

80% cayeron las escrituras con bancos en el primer trimestre, con relación a 2018.

El cálculo surge de las estadísticas del Colegio de Escribanos de Neuquén. En los acuerdos entre privados, la merma interanual fue del 30%.

100 mil es el precio en dólares de un departamento en pozo cerca del centro de Neuquén.

Es lo que se cobra en promedio por un apartamento de un dormitorio de 50 metros cuadrados en la zona del Bajo. En pesos, hoy son 5,7 millones.

0,3 es el porcentaje de renta sobre el valor de la casa que se obtiene con un alquiler.

Como los contratos se actualizan según los salarios, las inmobiliarias y propietarios achican cada vez más el margen. La mejor época en Neuquén fue en la década del 80, cuando se llegó al 2% del valor final de la casa.

Toman en cuenta la cuota para comprar

Los pocos neuquinos que aún se largan a comprar una casa nueva hoy se fijan más en lo que les quedará de cuota mensual que en los detalles de construcción o la ubicación del inmueble.

Lucas, gerente de la desarrolladora Dahir, contó que “la gente busca la cuota que le calce al bolsillo más que comprar la propiedad que desea; por eso, a veces resigna zona, calidad o hasta acepta un inmueble usado en vez de uno nuevo”.

“Nuestro pan caliente del día a día, lo que más sale, son los monoambientes y departamentos, que tienen el mercado más grande”, comentó, y añadió: “Tenés casas gerenciales también, pero ahí los tiempos son otros porque es un sector más acotado”. Dijo que, entre los compradores, “está la parejita que sueña con su techo, pero también hay inversores de afuera, gente que mira a Neuquén por Vaca Muerta y busca un lugar acá”. Y concluyó que, para el que tiene dólares, “la inflación y la falta de crédito no lo afectan si está interesado en un negocio inmobiliario”.

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