El pequeño Lautaro Castro, quien el sábado recibió una descarga eléctrica en el asentamiento La Defensa, en La Bebida, continúa internado en el servicio del quemado, en sala de aislamiento. El pequeño, que tiene cerca del 20% de su cuerpo quemado, tiene buena evolución.


En tanto el estado de salud de Facundo Pastén, el otro joven que sufrió quemaduras en el mismo hecho, continua siendo grave. Sigue internado en terapia intensiva sin mejoras.

El caso ocurrió el sábado en la tarde, cuando Pastén intentó bajar el volantín que se le había quedado enredado a Lautaro Castro en los cables de alta tensión. El joven, de 23 años, recibió una fuerte descarga que quemó el 90% de su cuerpo y afectó seriamente todos sus órganos.

Desde el sábado el estado de salud de Facundo es grave. Su madre habló con Canal 8 y dijo que sólo espera un milagro, pero que siente que ya perdió a su hijo.