El Papa creará el “superministerio” de la Caridad probablemente el 20 de junio, Día de San Pedro y San Pablo, cuando nacerá la Constitución Apostólica que formaliza la reforma de la Curia tras casi seis años de estudios. Como el nuevo dicasterio reunirá la tarea del Limosnero del Papa, una institución que existe desde el año 1200, y el Obolo de San Pedro, Francisco pondrá al frente a su Robin Hood, el cardenal polaco de 55 años Konrad Krajewski.

Krajewski, ya muy popular en Roma, saltó a la fama internacional el domingo pasado cuando en un gran edificio ocupado por 450 personas, entre ellos 98 niños, salvó de las tinieblas a la gente que hacía más de una semana estaba sin luz ni agua y otros servicios elementales y metiéndose en la alcantarilla principal del “palazzo” utilizó su pasado juvenil de electricista para conectar nuevamente la energía eléctrica.

El edificio ocupado en Roma, donde regresó la luz. / AFP

El edificio ocupado en Roma, donde regresó la luz. / AFP

El gesto ha recibido fuertes elogios y muchas críticas de los que acusan al “Robin Hood del Papa” de haber violado las leyes. La Iglesia italiana y varios cardenales vaticanos han salido en defensa de Don Corrado, como lo llama la gente. También varios juristas señalaron que actuó inspirado en el “estado de necesidad”.

El hombre fuerte del régimen populista italiano, el ultraderechista Matteo Salvini, que cultiva la amistad de personajes tradicionalistas de la Iglesia, como el cardenal Raymond Burke, que conspiran para derrocar al pontífice argentino, dijo que el cardenal polaco “tiene que pagar él la boleta de la luz”, que acumula una deuda de 300 mil euros que la gente no esta en condiciones de pagar.

El gesto de Salvini motivó que la prensa hurgara de nuevo en el caso del edificio público ocupado por los fascistas de Casa Pound, un grupo defendido por Salvini que no permite desalojar a sus amigos. Descubrieron así que los de Casa Pound deben también, y no pagan, 300 mil euros a la compañía de electricidad ACEA.

Konrad Krajewsk junto a activistas y vecinos del edifIcio ocupado en Roma. /AP

Konrad Krajewsk junto a activistas y vecinos del edifIcio ocupado en Roma. /AP

El Papa fue acusado de proteger al cardenal Krajewski con este nombramiento, pero hace dos años que se está preparando la creación del superdicasterio vaticano de la caridad, que administrará muchos recursos financieros. Además el purpurado polaco, que era un simple monseñor cuando Jorge Bergoglio lo hizo su limosnero oficial en 2013, poco después de ser elegido pontífice, es por su cargo el candidato puesto a dirigir el nuevo “ministerio”.

El Secretario de Estado, cardenal Piero Parolín, dijo contestándole a Salvini, que la Iglesia “ayuda a los italianos y a todos”. Informó que se han pagado tres millones y medio de euros en boletas de luz y agua en Roma para ayudar a los pobres. La Iglesia pagará probablemente los 300 mil euros de la factura impaga de la luz en el edificio romano en el que Krajewski restableció la conexión eléctrica. Hay grupos de laicos católicos que están pidiendo ayuda solidaria.

El purpurado africano Peter Turkson, prefecto del dicasterio de Desarrollo Humano Integral, salió a defender públicamente al cardenal Krajewski. Turkson afirmó que “también decían que Jesús violaba las leyes”.

También los frailes de Asís, la “ciudad de la paz” de San Francisco, declararon que “si es ilegal ayudar a los niños y pobres que sufren, arréstennos a todos”. En otros sectores de la Iglesia, curas y laicos se están movilizando para intensificar la ayuda social que es cada vez más apremiante en una Italia donde crece a ojos vista el número de pobres necesitados. También se hacen colectas para afrontar las boletas impagas. El municipio de Roma se muestra disponible a ayudar, aunque está navegando en grandes dificultades económicas.

Hay una foto en la que se ve a Krajewski cuando aún no era cardenal en una motoneta en la que se mueve por toda Roma (también con un auto muy usado), mientras el Papa lo saluda con la mano cerca de la Casa de Santa Marta donde se aloja el pontífice.

Konrad Krajewski reparte cruces al final del Angelus en San Pedro. / AP

Konrad Krajewski reparte cruces al final del Angelus en San Pedro. / AP

El Robin Hood polaco es uno de los dos cardenales más jóvenes de la Iglesia. Cuando lo nombró limosnero del Papa, Francisco le dijo: “el escritorio no te va a servir, andá a la calle a ayudar a la gente”.

Don Corrado cumple. Todos los días sale en un pequeño furgón a distribuir frazadas, comida y lo que puede para ayudar a los sin casa que pululan en la ciudad. Desde que Francisco fue hecho Papa, cambio el panorama en torno al Vaticano. Muchos duermen de noche en torno a San Pedro. Krajewski dejó su alojamiento a una familia de refugiados sirios y vive modestamente en el Vaticano.

Vaticano, corresponsal