El Papa Francisco invitó el pasado 8 de enero a una audiencia general a la mujer de origen asiático a la que dio un manotazo enfadado porque ésta le tiró bruscamente de la mano mientras saludaba a los fieles en la plaza de San Pedro, tras oficiar la última misa del año, el 31 de diciembre de 2019, en una escena que se volvió viral.

Francisco quiso invitar a la mujer a la audiencia general y saludarla con la ayuda de un traductor, como se puede observar en una imagen del archivo fotográfico del Vaticano que algunos medios han difundido hoy, aunque se desconoce la conversación que intercambiaron.