Cuidado, un Peque suelto en Melbourne. Ya están avisados.

Diego Schwartzman (14°) anda encendido en el Abierto de Australia. Viene de pasar en sets corridos al sudafricano Harris (72°) y ahora repitió la receta con el español Alejandro Davidovich Fokina (88°), al que superó sin problemas por 6-1, 6-4 y 6-2 en menos de dos horas de juegos: 1h56', para ser exactos. Gran momento del argentino, que ahora se las verá con Dusan Lajovic (27°), otro que llega con récord de 6-0 en sets.

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El Peque fue contundente de principio a fin en el Court 8 y no le dio chances a un español que tampoco supo cómo frenar los golpes del argentino. Si bien Diego no aprovechó su primer saque (solo metió el 55% de ellos), sí supo ganar los que entraron (el 69%) y ser contundente en la red: 76%, con 13 puntos ganados de los 17 que buscó. Por los errores no forzados fue donde pasó el partido: 53 del derrotado contra 29 del ganador. Claro, muchos de esos errores fueron causados por el juego de Diego, por momentos apuró y por otros exigió con derechas sobre la línea.

Es la segunda vez que Schwartzman se mete en la tercera ronda del primer Grand Slam del año, ya que en el 2018 llegó a octavos y en 2019 también a tercera. Con estas dos victorias, el récord en Australia es de 8-5. En su horizonte aparece un rival que conoce, pero al que sabe ganarle.

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Lajovic, que pasó a Kyle Edmund (65°) en primera y ahora superó al australiano Marc Polmans (133°) en segunda por 6-2, 6-4 y 6-3, llega sin ceder sets. Será el cuarto enfrentamiento entre el argentino y el serbio. El primero de ellos fue para el europeo, en la Copa Davis 2015, pero los dos restantes para Diego, con victorias en Estambul 2018 y, justamente, en la primera ronda del Abierto de Australia 2018, en un interminable partido a cinco sets, con el 11-9 definitivo en el quinto.