GROENLANDIA, Nuuk.- En 2012, El glaciar Jakobshavn perdía unos tres kilómetros de superficie y unos 40 metros de grosor al año, lo que hizo que la NASA lo señalara como el más afectado por el rápido deshielo en Groenlandia en los últimos 20 años. Pero todo esto parece revertirse, pues los científicos han registrado un cambio inesperado de tendencia.

Según la más reciente investigación de la NASA, Jakobshavn ha comenzado a espesarse y avanza hacia el océano en lugar de retirarse más hacia el interior y aunque se suma al aumento global del nivel del mar, pues continúa perdiendo hielo en el océano la desaceleración del ritmo hace pensar con optimismo.

El científico Jason Box lo explicaba recientemente en una entrevista a la cadena NBC. Según sus declaraciones, el estudio "ha sido una sorpresa. Nos acostumbramos a un sistema descontrolado. La buena noticia es que es un recordatorio de que el deshielo no necesariamente está sucediendo tan rápido. Pero sigue sucediendo". Y el Jakobshavn está aprovechando rápidamente para recuperarse.

Los investigadores han comprobado que el agua de Disko Bay, donde el glaciar Jakobshavn llega al océano, es unos 3,6 grados más fría que hace unos años. Pero, a largo plazo, se trata de una mala noticia porque, a juicio de los científicos, la temperatura del océano es un factor más importante lo que se pensaba en la crecida y disminución de los glaciares.

La conclusión es que la desaceleración de este glaciar, conocido en la lengua groenlandesa como Sermeq Kujalleq, se produjo porque una corriente oceánica que lleva agua a la superficie oceánica del glaciar se enfrió mucho más en 2016. Las temperaturas del agua en las proximidades del glaciar son ahora más frías de lo que lo han sido desde mediados de los ochenta.

"Al principio no lo creíamos. Habíamos asumido que el Jakobshavn continuaría como lo había hecho durante los últimos veinte años", expresó uno de los autores del estudio, Ala Khazendar, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.