Miguel Nuñez atendió a una cara conocida la madrugada del viernes y terminó ultimado a puñaladas. Esto, porque la ex novia de Mario Salas, confeso autor del crimen, trabajaba en el negocio de la víctima. El sospechoso fue imputado por homicidio criminis causa y pasó al penal de Boulogne Sur Mer.

Mario Exequiel Salas (24) pasó al penal de Boulogne Sur Mer en las últimas horas tras ser capturado e imputado por el crimen de Miguel Nuñez Bruna (75), el verdulero ultimado a puñaladas la madrugada del viernes en su casa de Los Corralitos, Guaymallén.

La hipótesis principal sostiene que la víctima y el presunto victimario se conocían –de hecho, la ex novia del acusado trabajaba en el negocio de Nuñez– y que esto fue aprovechado por Salas, quien sólo tuvo que tocar la puerta para ingresar a la propiedad.

A partir de las pruebas recaudadas en la instrucción, la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos lo imputó por el delito de homicidio criminis causa, es decir, que mató para lograr la impunidad del robo. De ser hallado culpable en un futuro juicio, la única pena que le corresponderá será la de prisión perpetua.

Nuñez se transformó en la segunda víctima fatal de un hecho de inseguridad en abril. El anterior había sido el caso de Nahuel Vitali (18), quien fue ultimado también con un arma blanca la madrugada del sábado 4 cuando salió de una fiesta en la San Martín Sur, en Godoy Cruz.

Los detalles

El hecho de sangre se registró algunos minutos antes de las 2 del viernes cuando un llamado a la línea de emergencias 911 advirtió sobre la presencia de un sujeto sospechoso en una vivienda de calle Severo del Castillo 8124, donde funciona una verdulería.

Frente a esa situación, desde el Centro Estratégico de Operaciones (CEO) se desplazó a una movilidad de la Subcomisaría Puente de Hierro, ya que se encuentra a sólo un kilómetro de distancia del domicilio indicado.

Con el apoyo de personal de la Infantería, los uniformados arribaron al lugar y divisaron a un sujeto cuando cerraba con llaves la puerta de ingreso a la casa. Este, al percatarse de la presencia policial, comenzó a correr por calle Severo del Castillo hacia el sur, sostiene la causa.

Los efectivos salieron tras el sospechoso y consiguieron atraparlo tras unos 300 metros de carrera, en un descampado.

Una vez reducido, se le realizó una requisa y el resultado fue positivo: le hallaron 15.230 pesos en efectivo, un teléfono celular blanco y un juego de llaves, detallaron las fuentes consultadas.

Tras la aprehensión, los policías identificaron a Salas y le preguntaron qué se encontraba haciendo en la casa de donde lo vieron salir. Este les confesó que conocía al dueño del domicilio, ya que su ex novia trabajaba en la verdulería.

El sujeto aprovechó esta situación para robarle, por lo que tan sólo tuvo que golpear la puerta y el hombre –Nuñez– le abrió sin problemas. Allí procedió a asaltarlo, pero la víctima se resistió, razón por la cual la atacó a puñaladas. Tras quedar el verdulero gravemente herido le sustrajo el dinero, que luego fue secuestrado.

Después de esa revelación, los efectivos tomaron las llaves que llevaba Salas y abrieron la puerta de la casa y hallaron al verdulero tendido en el piso con múltiples heridas de arma blanca, que resultaron ser 11 en total, tal como arrojó la necropsia. Para ese entonces, la víctima ya se encontraba sin vida, por lo que se le dio rápida intervención al personal policía y judicial de Homicidios.

Momentos después se realizó una inspección en las inmediaciones de la escena, a través de la cual efectivos dieron con un arma blanca con manchas hemáticas que fue utilizada por el sospechoso para cometer el asesinato, sostiene la información policial.

Por su parte, en horas de la mañana, la Policía Científica se dirigió a realizar las tareas de rigor en la escena del crimen. Allí se logró constatar la versión de Salas sobre que Nuñez le abrió gentilmente la puerta, ya que ninguno de los ingresos a la casa de la víctima se encontraban forzados o violentados de manera alguna, explicaron.

Conexión con el pasado

A Salas, nacido el 22 de julio de 1994, le figura en su documento de identidad un domicilio del barrio El Resguardo de Las Heras. No obstante, hacía varios años que se había establecido en el departamento de Guaymallén.

Allí había pasado algunos años de novio con una joven de la zona, hasta que esta lo denunció por violencia de género, razón por la cual, Salas pasó un tiempo en la cárcel y luego se le fijó una restricción de acercamiento hacia la muchacha.

La ex de Salas se encontraba en San Rafael por el fin de semana largo mientras ocurrió el asesinato de Nuñez, según pudieron averiguar los detectives. Esa fue una de las razones por las que los pesquisas consideran que no tiene relación con el hecho de sangre.

En un primer momento, la saña con la que fue ultimado Nuñez llevó a los pesquisas a analizar si existía algún tipo de bronca entre ellos. Sin embargo, esto quedó descartado y se cree que Salas aprovecho su relación con la empleada de la víctima sólo para llegar fácilmente a su objetivo: sustraer sus pertenencias.

Así las cosas, la fiscal Ríos determinó que se trataba de un homicidio criminis causa, calificación con la que el acusado podría enfrentar la prisión perpetua en caso de que la causa llegue al juicio oral y público.