San Lorenzo volvió a sonreír después de una larga sequía sin obtener una victoria. Después de 142 días volvió a ganar y el artífice del único gol de la noche contra Junior, por la Copa Libertadores, fue Román Martínez. El futbolista dialogó esta tarde luego del triunfo y expresó sus sensaciones tras tantas semanas de sufrimiento: "los tres puntos de ayer son muy importantes. Dolieron mucho todas las cosas que dijeron. Más allá de ser futbolistas, somos personas. Dijeron que el grupo no estaba unido".

Mucho se dijo que, los jugadores estaban en contra del técnico, Jorge Almirón. Martínez se encargó de aclarar el tema y dijo: "cuando no se gana se inventan muchas cosas. Es mentira que estamos peleados o que queremos voltear al entrenador. "Estamos todos en una misma línea. El grupo está unido. La única forma de demostrarlo era ganando", comentó en diálogo con Jogo Bonito. 

"En un club grande (San Lorenzo) y siempre se pelea por algo. A nadie le gusta verse en el fondo de la tabla. Ayer por suerte ganamos y nos acomodamos en la copa (el "Ciclón quedó en el segundo puesto, luego de Palmeiras). En el torneo, intentaremos sacar los nueve puntos para no terminar abajo". El próximo desafío para los de Almirón será contra Rosario Central, el domingo, a las 15.30 horas. 

El futbolista de 36 años llegó como uno de los últimos refuerzos del club de Boedo y se terminó convirtiendo en una pieza fundamental para el equipo. "En ningún momento me sentí retirado. Siempre estuve a pleno", relató Martínez y agregó: "siempre confié en mí y en mis condiciones. Lo que tiene que funcionar es mi cabeza, no mis piernas".

El ex jugador de Lanús continuó: "después si se da el gol, es un plus", aunque advirtió al hincha de San Lorenzo y expresó: "espero que la gente no se mal acostumbre, je".  En cuanto a su llegada repentina a la institución, explicó: "mi intención era quedarme en Buenos Aires y por eso rechacé varias ofertas".