Madonna demostró ser una humana más. La atlética cantante cuyas performances parecen de otro planeta tiene sus límites: a la salida de un concierto se la vio salir con bastón. A los 61 años, la reina del pop no atraviesa un momento fácil. Dolencia de rodillas y algunos problemas físicos. Eso sí, la sonrisa siempre enorme.

"Debo escuchar a mi cuerpo y poner mi salud en primer lugar. Lo último que quiero hacer es decepcionar a mis fanáticos o comprometer la integridad de mi programa. Así que seguiré hasta que no pueda", escribió en sus redes sociales hace unos días.