Francia se prepara desde el próximo martes para una huelga indefinida, que va a paralizar completamente el país, aislarlo del exterior, y afectar a todos sus sectores, en una masiva protesta contra el plan de nuevas jubilaciones del gobierno del presidente Emmanuel Macron​. Un generalizado clima de descontento, que va a capitalizar la xenófoba y populista Marine Le Pen.

Los trenes de larga distancia y suburbanos, el Metro, los controladores aéreos, los pilotos, los abogados, los trenes Eurostar, que unen Londres con París y Bruselas, camioneros, hospitales, personal aéreo, ferries, maestros, profesores y trabajadores postales, entre muchos otros sectores, se van a unir a esta protesta masiva.