Ella es "Mamarrachito mío".

Nació en el mismo año que la radio argentina. 1920, Puerto Deseado, Patagonia. Buenos Aires no contaba ni con el Obelisco, tenía apenas una sola línea de subte y Santa Cruz era casi tan lejano como otro país. Unos locos en una azotea habían estado transmitiendo en la city porteña una ópera para unos pocos, en un hecho fundacional de la radiofonía. Faltaban unos años para que la cajita se expandiera, Oscar Casco le susurrara a Hilda Bernard "Mamarrachito mío" y el país enloqueciera.