Muchos bolivianos celebran que la Biblia "finalmente" esté de regreso en el poder de Bolivia​ con el gobierno de transición de Jeanine Áñez, que exhibió no uno sino dos ejemplares al asumir la presidencia el 13 de noviembre.

Sin embargo en este país mayoritariamente católico, varios indígenas de la zona de El Alto, ciudad contigua a La Paz, aseguran que este gobierno no usa la Biblia, sino "un pedazo de cartón" o incluso "las palabras del mismo diablo".