NEUQUÉN.- “Junto a la Nación, y el ADUS-IPVU hemos llevado adelante un paso fundamental, que es crear un fondo con entes públicos y privados para crear un financiamiento que permita encontrar –a las empresas constructoras y desarrollistas– el capital necesario para financiar y desarrollar la inversión de distintos planes de obras públicas destinadas a la construcción de viviendas”, empezó diciendo el gobernador.

Por medio de la firma de una carta de intención con la secretaría de Vivienda de la Nación, la provincia de Neuquén manifestó interés de participar del Fondo Fiduciario de Garantía para el Financiamiento de la Vivienda Social (Fogaviso).

Ayer por la mañana 22/04, fue suscripto el acuerdo por el gobernador Omar Gutiérrez, el ministro del Interior, Obra Pública y Vivienda, Rogelio Frigerio, y el secretario de Vivienda de la Nación, Iván Kerr.

Según se indica en el documento, el Fogaviso está diseñado para que las jurisdicciones locales puedan efectuar aportes de fondos líquidos en calidad de fiduciantes, utilizando a tales fines los recursos provenientes del Fondo Nacional de la Vivienda y/u otras fuentes de las que puedan disponer.

Dicho fondo “se va a apalancar con el financiamiento del sistema bancario, que va a permitir la accesibilidad en las condiciones que oportunamente fije el mercado a las distintas familias para acceder a un crédito bancario y hacer realidad el sueño de la vivienda propia”.

Se prevé que el fideicomiso  actúe como fondo fiduciario de carácter público registrado ante el Banco Central de la República Argentina (BCRA) de conformidad con la normativa aplicable, de manera que las garantías que otorgue el Fogaviso a las entidades financieras cuenten con la mayor calificación permitida, consigna Neuquén Informa.

La provincia considera que la implementación de este fondo “representa una herramienta de gran importancia para posibilitar el desarrollo de proyectos para la construcción de viviendas sociales en su territorio”.

En una de las cláusulas del texto rubricado, se determina que ninguna de las partes “asume obligaciones de ninguna naturaleza sino que exteriorizan el común entendimiento sobre la conveniencia de llevar a cabo los mejores esfuerzos para concretar los objetivos perseguidos con la celebración de este instrumento”.