El pitazo del árbitro búlgaro Georgi Kabakov determina la eliminación de Argentina del Mundial Sub 17. Pablo Aimar sale del banco apurado: no quiere que esa imagen de un grupo de chicos peleándose los defina. Aunque no puede evitar la roja a Matías Palacios, el DT consigue que la bronca se resuelva en la soledad del vestuario. En Vitoria, su Argentina demostró buen juego pero perdió un partido increíble frente a Paraguay y se despidió en los octavos de final.

El resultado no obedece a la lógica: la selección juvenil dominó en el primer tiempo y lo reflejó en el marcador (2-0). Sin embargo, perdió fuerza en el complemento y lo pagó caro.