Desde la Fundación Unir están ayudando a la Escuela Rural María Valdiviezo, de Chicoana, a construir una granja orgánica, un invernadero, una conejera y una chanchera para mejorar la alimentación de las niñas y niños de esta institución. Además, van a capacitar a los alumnos en estos trabajos rurales para que puedan tener una opción de trabajo a futuro.

Desde hace un año, la Fundación Unir comenzó a trabajar en Chicoana con donaciones y poco a poco se fue involucrando en un proyecto alimenticio, que fue el puntapié inicial para participar en el concurso Carrefour Solidario. La etapa de votación cierra mañana. Por eso se invita a votar para que la Fundación Unir pueda ganar y recibir la ayuda que necesita. Para hacerlo tenés que entrar a la página carrefoursolidario.com.ar y buscar el proyecto de la fundación, aunque puede resultar un poco confuso ya que hay que buscar entre 100 proyectos.


Es por eso que Fernando Escudero decidió crear un link en la página de la organización que te redirecciona al proyecto de la organización. Para hacerlo de esta manera, hay que entrar a: fundacionunir.com.ar y apretar en "votá en este link". Para poder votar hay que registrarse con una cuenta de Facebook o Twitter.
Los chicos que asisten a esa institución educativa son muy humildes, provenientes de varias localidades aledañas. Los padres tienen una precaria condición económica y es por eso que dejan a los niños en esta escuelita albergue. 
La megahuerta y el invernadero servirán para alimentar a los chicos y a los padres también. La idea, aparte de alimentarlos, es que los chicos aprendan a hacer los chacinados y a trabajar la huerta", remarcaron desde Unir.

Carrefour solidario

Carrefour asumió la responsabilidad de trabajar en pos de una alimentación saludable y en contra de la desnutrición. Es por eso que desarrollaron programas para combatir la desnutrición infantil, promovemos el consumo responsable entre los clientes y apoyamos iniciativas relacionadas con esta temática.

Una ayuda a las escuelas de montaña

La Fundación Unir comenzó sus actividades hace 20 años en Isonza. Fernando Escudero es presidente de la Fundación Unir y hace 20 años comenzó ayudando a la escuelita de Isonza, cerca de Amblayo, en los Valles Calchaquíes. Su principal actividad es el turismo pero sus ganas de ayudar lo llevaron a crear una organización con un grupo de amigos. Aunque iniciaron sus actividades de manera informal, hace tres años decidieron formalizar la fundación. 
El proyecto que quieren llevar adelante es empezar a trabajar desde que el bebé está en gestación hasta conseguir el sueño máximo que termine un terciario y pueda conseguir un trabajo. 
Además del proyecto de Chicoana, arman unidades productivas en Isonza donde guían a cuatros papás que ya están trabajando en artesanías de cuero. “Les compramos las herramientas y la primera materia prima para que hagan billeteras, carteras, cinchas. Es gente muy humilde y con eso arrancan. Entonces, con eso ya cerramos el proceso integral”, destacó Escudero. 
En diálogo con El Tribuno, el presidente de la fundación ponderó el éxito de esa experiencia y es por eso que ahora quieren empezar a replicarla en otras instituciones educativas de la provincia. “Nos fue muy bien con ese modelo, y ahora la idea de la fundación es ir replicándolo todos los años con otras escuelas”, finalizó.