Se mueve por el hotel de Buenos Aires como un pasajero más, que por cierto lo es. Pero, más de un galán joven y argentino, en su lugar, seguramente sobreactuaría la naturalidad. O desparramaría purpurina a su paso. Carlos Cuevas no. Exitoso, bonito y carismático, no saca réditos de la fama que le dieron sus personajes -trabaja desde los 8 años y es una de las caras más conocidas de España-, ni siquiera del Pol Rubio de Merlí, la ficción catalana que terminó siendo un trampolín para él, desde donde pegó el salto para protagonizar la serie propia.

Dese el jueves 5 de diciembre, será quien lleve las riendas del relato de Merlí: Sapere Aude, un spin-off (historia derivada de otra) de la original, con tres temporadas de alto nivel. Si bien todos esos capítulos -sobre un profesor de Filosofía poco ortodoxo que todos hubiéramos querido tener- están disponibles en Netflix, la nueva serie se estrena por Movistar Play o a través del servicio de Movistar TV.