Falta poco. En unos meses la marihuana será legal en México. Morena, el partido del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, AMLO, sometió este jueves una iniciativa en el Senado, de una ley que regula la producción, venta y consumo del cannabis. Con presidencia y mayorías en el Congreso, no se prevén mayores escollos en la legalización.

Una de las razones por las que el gobierno ha buscado dar este paso, es para reducir la enorme violencia que desangra a la nación hace más de una década. Sería una sustancia menos a perseguir, al menos en lo que se refiere a la comercialización dentro de sus fronteras. 

"Debemos modificar la política de drogas en nuestro país. El combate frontal al narcotráfico con armas solo ha producido más muertes. No estamos a favor de la liberación de todas las drogas. Pero sí de la regulación del cannabis”, dijo Olga Sánchez Cordero, quien será la secretaria de Gobernación del nuevo presidente, al momento de llevar la ley al Senado. 

Sin embargo, a pesar de sus palabras, queda claro que no se resuelve ni el tráfico de marihuana más allá de la frontera, ni, el más grande de todos y gran motor de la violencia de México: el de la cocaína. Ese sí tendrá que seguirse enfrentando con las armas. 

La presentación de la ley es consecuencia directa de la reciente decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de México, que por quinta vez pronunció como inconstitucional la prohibición del consumo de cannabis. Con esa decisión, cualquier persona que sea acusada de consumir o cultivar la hierba, puede denunciar la inconstitucionalidad del aparte antimarihuana de la ley de salud.

Ahora quedan pendientes temas como los presos condenados por posesión de marihuana, a quiénes se le otorgarán licencias para producirla, y adónde irán a parar los impuestos recaudados por producción y venta. Todo indica que México se une a Canadá, Uruguay, y diez estados de los Estados Unidos, en la legalización de una droga, cuya liberación en todo el mundo ya parece una cuestión de tiempo.