Nicolás Maduro aseguró este viernes que el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, será detenido cuando el Ministerio Público emita una orden de aprehensión. Maduro declaró que aún no ha llegado el día, pero aseguró que “llegará”.

“El día que los tribunales de la República den el mandato de detener a Guaidó por todos los delitos que ha cometido, ese día va a la cárcel. Ese día no ha llegado”, dijo Maduro en una rueda de prensa celebrada este viernes en el Palacio de Miraflores.

Guaidó volvió este martes a Venezuela tras una gira internacional en la que fue recibido por Donald Trump, Justin Trudeau, Emmanuel Macron y Boris Johnson, entre otros altos mandatarios.

Sobre él pesa una prohibición de salida del país -emitida por cortes allegadas a Maduro- que ya evitó en febrero de 2019, cuando cruzó la frontera hacia Colombia para intentar que la ayuda humanitaria enviada allí entrara en Venezuela, sin que hubiera consecuencias.

Juan Guaidó (REUTERS/Manaure Quintero)
Juan Guaidó (REUTERS/Manaure Quintero)

El propio Guaidó había reconocido durante su gira que había “riesgo” de que esta vez sí fuera detenido a su regreso a Venezuela. No fue arrestado cuando ingresó al país a través del aeropuerto internacional de Maiquetía, pero sí fue blanco de agresiones por parte de colectivos chavistas presentes en las inmediaciones.

El momento de mayor tensión se registró cuando Dubraska Padrón, coordinadora política de la aerolínea Conviasa -recientemente sancionada por Estados Unidos- ingresó al sector de migraciones y comenzó a increparlo. La mujer siguió a Guaidó hasta la salida del aeropuerto mientras lo calificaba de traidor y le arrojaba líquidos. Guaidó se retiró sin recibir heridas y exclamó ante las cámaras, en relación al episodio: “Este es el showcito”.

Sin embargo, en medio de la confusión, el tío de Guaidó, Juan José Márquez, que le ha acompañado en su gira internacional, sí fue detenido porque, según las autoridades venezolanas, llevaba material explosivo.

Interrogado sobre el arresto de Márquez, Maduro contestó que “es un problema de la Justicia venezolana”. “Pregúntele todas las preguntas que tenga al fiscal general y al tribunal. No es un problema en el que yo tenga que opinar”, ha enfatizado. No obstante, tanto el gobierno de Portugal como la aerolínea que trasladó a la delegación rechazaron que existiera la posibilidad de que este hubiera sido el caso.

El ministro de Asuntos Exteriores de Portugal, Augusto Santos Silva, denunció que las acusaciones del régimen de Nicolás Maduro “no tienen ningún sentido” y aseguró que su detención no es más que una “manera de intimidar” al líder opositor.

El canciller portugués, Augusto Santos Silva
El canciller portugués, Augusto Santos Silva

La aerolínea (TAP), por su parte, aseguró que "es imposible viajar con explosivos en nuestros aviones porque tenemos sistemas de seguridad que los detectan (…) En las normas de TAP y de todas las aerolíneas aliadas a IATA, no solo está prohibido viajar con explosivos sino que la lista incluye baterías”.

El gabinete de Guaidó, por su parte, ha lanzado este mismo viernes una “alerta internacional” por la detención de Márquez, asegurando que es víctima de “un vil montaje” para “quebrar” la voluntad del líder opositor.

“Nicolás Maduro es un cobarde que no se anima a pisar la calle porque lo tratan como lo que es, un dictador", dijo el miércoles al mediodía Guaidó, en una improvisada conferencia de prensa, minutos antes del comienzo de una nueva sesión de la Asamblea Nacional. “Las amenazas no nos han detenido ni nos van a detener”, agregó.

En ese marco, Guaidó se refirió también a las agresiones que recibieron él y el resto de los miembros de su delegación al arribar al aeropuerto. "Es una escalada clara de la violencia. La agresión ayer a periodistas, a diputados, fue brutal y salvaje, pero no va a detenernos. Ustedes (por los periodistas) han sufrido en carne propia la violencia, tienen compañeros hospitalizados. Son civiles armados por la dictadura que están atacando a la prensa y a los ciudadanos. Esto es responsabilidad del Alto Mando Militar. Están dejando actuar a violentos armados”, afirmó.

Delcy Rodríguez en España

En otro pasaje de la conferencia, Maduro se refirió a la controversia suscitada en España por la presencia de la vicepresidente del régimen, Delcy Rodríguez, en el aeropuerto del país pese a las sanciones impuestas por la Unión Europea, y su reunión con el ministro de Transporte del gobierno de ese país, José Luis Ábalos.

Reuters
Reuters

Consultado acerca de los detalles del encuentro, Maduro evitó brindar una respuesta: “Eso es secreto de Delcy, ella no me ha contado ese secreto, qué habló con Ábalos”, ha contestado. El ministro español ofreció distintas versiones de los hechos a lo largo de distintos días. La última de ellas fue que acudió al aeropuerto con el objetivo de que Rodríguez evitara bajar del avión y generara de esa manera un conflicto diplomático mayor. No obstante, la oposición española consideró la explicación insuficiente y tomó medidas legales. Una de ellas fue acudir al Parlamento Europeo para determinar si el Gobierno había infringido las sanciones impuestas con sus acciones.

Más allá de la polémica en España, Maduro aseguró que Rodríguez fue “en silencio” a otros países durante su tiempo fuera del país y que allí logró “conversar cosas muy interesantes”. “Fue a algunos países en público y se conoció, y en otros fue en silencio para conversar cosas muy interesantes que nosotros estamos desarrollando con otros países del mundo”, dijo, sin proveer más detalles.

No obstante, sí aseguró que ha transmitido a España y otros gobiernos -entre los que mencionó a Argentina, México, Panamá, Rusia y la UE- una propuesta de crear un grupo de “países amigos” que se encargue de favorecer el diálogo en Venezuela. El objetivo, aseguró, es que el grupo favorezca “un diálogo inclusivo y soberano (...) para fortalecer la democracia” en el país, y que se desarrolle “antes, durante y después” de las elecciones parlamentarias previstas para este año.

Con información de EuropaPress

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