Tras el acuerdo firmado por el Gobierno con los gremios, en el que se establece un aumento salarial del 35% y un bono de $5000 a pagar en dos cuotas, el intendente de la ciudad, Gustavo Sáenz, se mostró preocupado por la situación pero se comprometió a realizar el máximo esfuerzo para llegar a un acuerdo durante las negociaciones salariales con los sindicatos municipales sin perjudicar el empleado municipal.

No obstante, explicó que ya el primer acuerdo que establecía un aumento del 23% afectaba el presupuesto y también la obra pública. “Yo reconozco la necesidad de los empleados municipales pero yo gobierno para 600 mil salteños y ellos esperan ver obras”, sostuvo en el programa “El Debate” que se emite por Multivisión.

En ese marco, dijo que la situación es aún más grave en aquellos municipios que no tienen recaudación propia y que viven de la coparticipación. “Muchos se han convertido en pagadores de sueldo lamentablemente y ahora con este incremento la situación es preocupante, más teniendo en cuenta que los ingresos son menos porque la gente no paga sus impuestos”.

En la oportunidad, se mostró muy preocupado por la situación de la provincia.  “Se hizo un gran trabajo para salir del déficit fiscal del 2017 que era de 4 mil millones de pesos, y en el 2018 lograr no tener déficit fiscal y ahora en el 2019 con estos aumentos volvemos a tener casi 3.500 millones más de gasto en gastos corrientes”, dijo.

También criticó duramente la actitud de algunos sectores que buscan poner palos en la rueda. “Me parece que acá hay un trasfondo político electoral que no ayuda a la paz social de todos, lamentablemente tienen que ver con sectores que quieren que les vaya mal, y más cuando tenemos un candidato a presidente salteño que sabe que todo esto se nacionaliza y que puede perjudicarlo”.

Por último, manifestó que los que se oponen al acuerdo no representan a la totalidad de los docentes. “Uno no puede gastar más de lo que le ingresa, y no puede prometer más de lo que puede”, finalizó.