Las tres querellas pidieron un cambio de carátula al presentar los alegatos en el juicio que se realiza contra el ex juez federal Ricardo Lona por el crimen del exgobernador Miguel Ragone. Plantearon que fue "partícipe necesario" en el secuestro y desaparición del exmandatario.

Lona llegó al juicio acusado de no haber investigado el caso de Ragone, pero los familiares consideran que también tuvo que ver en la organización del secuestro. Encubrimiento y prevaricato es la acusación formal.

Las acusaciones son también por el asesinato de Santiago Arredes, el almacenero al que le dispararon los captores de Ragone en su huida, y la tentativa de homicidio de Margarita Martínez de Leal, que trabajaba en la zona y recibió un disparo.

El primer alegato que se escuchó ayer en Ciudad Judicial fue el de la querella por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

Los abogados Dolores Parra y Gastón Casabella destacaron el fallo de la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal de Mendoza, del pasado 6 de septiembre, que confirmó la condena a los ex jueces federales Luis Miret, Guillermo Max Petra Recabarren, Rolando Evaristo Carrizo y Otilio Romano por delitos de lesa humanidad de privación ilegítima de la libertad, aplicación de tormentos, homicidio calificado, incumplimiento de deberes y asociación ilícita. Uno de los argumentos del fallo sostiene que los jueces "garantizaron la impunidad".

"El contexto es la prueba dirimente. A Arredes no se le hizo la autopsia, a Leal no la llamaron a declarar, el auto de Ragone no fue peritado, no fueron llamados los testigos a declarar, no se investigó nada", dijo Casabella, por lo que entiende que Lona tiene que ser condenado como partícipe necesario.

La querella de Encuentro, Memoria, Verdad y Justicia fue por el mismo camino. Martín Plaza contextualizó la violencia que se vivía, inclusive antes del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. En tanto que María José Castillo se remontó a la subrrogancia de Lona a partir de agosto de 1974. Su designación final fue el noviembre de 1975, justo después de una serie de secuestros, torturas, desapariciones y hasta crímenes. Fueron 14 víctimas ese año. En total, se habla de 60 hasta la vuelta de la democracia.

"No esclareció ninguna causa. Lona era parte del pacto de impunidad, es por eso que elevamos la carátula a partícipe primario", dijo Castillo.

Matías Duarte, representante de la familia del exgobernador, afirmó que Lona fue parte del plan sistemático de eliminación de personas. Fue el "garante de la impunidad", dijo el querellante, quien además pidió cárcel común.

El fiscal Carlos Amad dijo, por su parte, en su alegato que si hubiese querido, Lona podría haber resuelto el caso de Ragone porque disponía de las pruebas. Habló de una "estructura" complementaria al terrorismo de Estado. "Lona era parte de la maniobra, no podía desconocer los detalles de un secuestro", dijo el fiscal.

Desde la fiscalía, se pidieron 15 años de prisión para Ricardo Lona por su rol en la época en que desapareció Ragone.