El asesinato fue cometido el sábado al mediodía, cerca de las 13, en una carbonería situada en la intersección de la calle French y la ruta 8 del centro de Pilar, propiedad de la víctima, identificada como Carlos Eduardo Moriggia.

Según los voceros, en ese momento ingresó al local un ladrón que comenzó a amenazar a los empleados empuñando un revólver con intenciones de robo.

Moriggia se enfrentó con el delincuente para resistir el asalto y, durante el forcejeo, recibió un disparo en el tórax.

El ladrón sustrajo dinero en efectivo, dos teléfonos celulares y las llaves de un Chevrolet Corsa verde con el que escapó en dirección a la autopista Panamericana.

Los empleados del comercio alertaron de inmediato al servicio de emergencias 911 y trasladaron en un vehículo particular a Moriggia hasta el Hospital Sanguinetti, agregaron las fuentes.

Allí, los médicos constataron que el proyectil había quedado alojado en su cuerpo, por lo que fue intervenido quirúrgicamente y permaneció internado en estado de observación hasta esta madrugada, cuando falleció a raíz de las lesiones provocadas por el disparo.

En tanto, los voceros señalaron que un familiar de la víctima aportó a la Policía una nota hallada en la puerta de la casa dirigida a uno de los empleados del comercio con la inscripción “Medina Amado ojo, levantá la denuncia que va a ser peor”.

Por ese motivo, los pesquisas de la comisaría 1ra. de Pilar investigan si el asalto y posterior crimen ocurrieron en el marco de una serie de amenazas a un empleado que, según los voceros, fue testigo del hecho.

La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 de Pilar, a cargo de Jorge Noceti Martín, quien instruyó una serie de medidas para dar con la identidad y paradero del delincuente.