Análisis de Martín Rodríguez Yebra en LN+

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13 de enero de 2020  • 22:35

A continuación, la desgrabación de sus principales conceptos:

  • Alberto Fernández dijo el fin de semana que apoyaba la gestión de Sabina Frederic, la ministra de Seguridad de la Nación, y que Sergio Berni, el ministro de Seguridad bonaerense, tenía que preocuparse por los problemas que existen en la provincia de Buenos Aires.
  • En respuesta a esto, lejos de callarse, Berni dijo que entiende que el presidente Fernández piense lo mismo que Sabina Frederic, pero que no es lo que piensa la mayoría de los bonaerenses.
  • Había mucho desconcierto en la Casa Rosada, gente preguntándose quién lo banca a Berni. Axel Kicillof, el gobernador de la provincia y el jefe directo de Sergio Berni, no dijo nada. Esta mañana, en Casa Rosada decían que Kicillof iba a salir a ponerlo en caja y no fue así. Y ya por la tarde se preguntaban si no sería Cristina Kirchner la que lo mandó a Berni a hablar. Es curioso, además, porque Berni no representa la ideología dominante dentro del kirchnerismo. Pero Cristina fue la que le dio poder en su momento, y eso pareciera mantenerse.
  • Por otro lado, hay otra tesis que defienden algunos opositores, que sostiene que esto es el peronismo queriendo ocupar toda la cancha. Queriendo ser gobierno y oposición al mismo tiempo. Quieren ser de izquierda ideológica con Frederic, que no tiene una obligación directa sobre una fuerza de seguridad, y quieren ser de derecha donde realmente está uno de los grandes problemas en estos términos, que es en el conurbano bonaerense. Allí, el discurso de la mano blanda no prende, ni siquiera en el votante más fiel del kirchnerismo.
  • La responsabilidad en términos de seguridad provincial, en principio, es de Berni, pero también hay una coordinación con las fuerzas nacionales. La Gendarmería, por ejemplo, está muy firme en el conurbano bonaerense, y la gente en ese territorio no aceptaría la salida de los gendarmes. Al contrario, pide que haya más.
  • La provincia de Buenos Aires y la Nación están condenados a llevarse bien en el ámbito de seguridad. Es raro que estén marcados en esta pelea que no cesa a tan poco de haber asumido. Uno entendía que Fernández decía lo que dijo y se acababa la interna, por lo menos en público. Pero Berni le subió la apuesta. Resta ver si aparece el gobernador Kicillof.

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