Cuando el Pity Martínez emigró a la MLS, a principios de este año, Juanfer Quintero heredó la 10 y el puesto de volante por la izquierda en el 11 titular, algo que terminó de ganarse con su performance en la final en el Bernabéu. Sin embargo, el colombiano duró poco en el equipo porque en marzo se rompió los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda. Desde ahí y hasta el momento, ese cuarto volante fue la constante variable de ajuste para Marcelo Gallardo. Nadie logró hacerse dueño del puesto. Pasaron por ese sector Nicolás De la Cruz, Cristian Ferreira y ahora Jorge Carrascal. También Leo Ponzio, hoy suplente, aunque su ingreso en el equipo fue por el centro y generó un movimiento de piezas, corriéndose Exequiel Palacios a la banda izquierda y adelantándose Enzo Pérez en el doble cinco. La cuestión es que en menos de dos meses, Juanfer estará nuevamente disponible sin que un compañero haya podido tener continuidad en esa función.

Los que pelean por un puesto en River.

Los que pelean por un puesto en River.

El primer semestre mostró la confirmación de Enzo Pérez como mediocampista central en lugar de Ponzio, abonado al banco y sólo utilizado en determinados encuentros. Enzo se destacó en su precisión para jugar la pelota (fue el que más pases correctos dio en lo que va de la actual Copa Libertadores) y por su buena interpretación posicional para los relevos y las coberturas a la hora de recuperar el balón. Además, Nacho Fernández y Exequiel Palacios, si se encuentran bien físicamente, también tienen su lugar asegurado en la zona de volantes. El espacio libre está sobre la izquierda y ahí el Muñeco rotó permanentemente a su ocupante. Con el pibe Ferreira, si bien tiene características de enganche, gana en retroceso por su dinámica y en pelota parada por su pegada. Con De la Cruz cuenta con mayor profundidad y buena ubicación entre líneas cuando avanza en diagonal. Con Carrascal suma buen dominio para el control de la pelota y desequilibrio en el uno contra uno. Y con Ponzio entre los centrales, con Enzo Pérez adelantado unos metros y Palacios corrido a la izquierda se asegura un bloque más compacto para defender.

Hasta que Quintero recupere su mejor versión física y futbolística, el técnico cuenta con otra opción en esa zona: colocar a un delantero. Ya lo hizo alguna vez con Lucas Pratto y puede repetirlo con Matías Suárez o Rafael Santos Borré. A diferencia de los 4-4-2 tradicionales, con carrileros bien definidos por afuera, el DT suele asignarles a sus volantes externos otro rol: el de rotar posicionalmente y el de cerrarse en forma constante. La amplitud, entonces, la suelen dar los laterales. La búsqueda apunta a que Nacho, habitual volante por la franja derecha, y el que vaya por la banda izquierda ocupen carriles internos con pelota y sin ella para lograr superioridad en ese sector.

A De la Cruz, Carrascal y Ferreira les queda poco tiempo para convencer al DT. Juanfer ya asoma en el horizonte...

MIRA UN GOL DE DE LA CRUZ ENTRANDO DE 8:

MIRA UN GOL DE CARRASCAL DE 9:

MIRA UN GOL DE FERREIRA EN POSICION DE 10: