De un momento a otro la vida de Albert Baró (23) cambió. Es que después de ponerse en la piel de Joan, en la exitosa serie Merlí, al español le llegó la propuesta de Adrián Suar para sumarse a Argentina, tierra de amor y venganza. No lo dudó, armó sus valijas y voló hacia Buenos Aires. Y lo bien que hizo. Ocurre que ATAV se convirtió rápidamente en la tira éxito de El Trece y su cara y su nombre se hicieron conocidos entre aquellos que no vieron la serie española.

 

Y si bien él se confesó encantado con su estadía en Argentina, hay algo a lo que todavía no le encuentra la vuelta. "Aún no puedo acostumbrarme a la desorganización que hay en la calle. ¡Sufro!", le reveló a Gente.

"Voy en el coche pensando: '¡¿Por qué la gente aquí se inventa carriles?!' Pero veo que vosotros os entendéis, eso me deja un tanto tranquilo", continuó.

 

Pero fuera de lo que tiene que ver con el tránsito, el actor está de lo más contento con la calidez de los argentinos.  "Lo que realmente me apasiona es la calidez del argentino. Son buenos recibidores. ¡Aquí ir a tomar un helado es un planazo, como quien propone ir a tomar una birra o un café!", finalizó el amigovio de Delfina Chaves.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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