Si el cronista Robertito Funes no la hubiera pasado verdaderamente mal, esto podría haber quedado en sintonía de blooper, pero lo cierto es que el periodista vivió un tenso momento y se pegó flor de susto. 

 

Estaba realizando un móvil para El Noticiero de la Gente, bajo la conducción de Germán Paoloski, para evidenciar la situación de un refugio de aninales que tiene a su cargo más de 100 perros y cuyas responsables fueron desalojadas.

 

A Robertito se lo notó tenso desde que arribó al lugar y esgrimió las primeras palabras al aire, subido a un coche para que los perros no pudieran alcanzarlo. "Veo que tenés feeling con los animalitos", disparó Germán Paoloski para restarle dramatismo a la situación. "Tranquilos, tranquilos", se lo escuchó decir en reiteradas oportunidades al movilero."Le habla a los perros, me gusta", siguió amenizando el conductor. 

 

Al verse arrinconado por los perros y con un mínimo contacto de uno de ellos, Funes lanzó un gritito temeroso y luego decidió subirse sobre el baúl de un auto para evitar ser alcanzado por los animales.  

 

"Los perros me han mordido y lastimado", aseguró Robertito, disculpándose por tanta desprolijidad. Luego, intentó explicar la problemática del lugar, pero al verse rodeado en torno a un alambre de púas, no pudo manejar la ansiedad que le generó la situación: "¡No, no, no, no!", fue lo último que se esuchó antes de que lo sacaran del aire. 

 

"Más allá de alguna sonrisa que le pueda causar a uno, él la está pasando mal", afirmaron desde el piso. Finalmente, el periodista cerró el móvil en vivo desde el interior de un auto y el conductor lanzó un mensaje: "Los animalitos no tienen la culpa y no es que sean malos, veíamos la jauría y puede ser que la presencia de Roberto que no es de allí".