Roberto Tobar será el árbitro de la primera final de la Copa Libertadores de América. El colegiado chileno fue designado por Conmebol en base a sus buenas actuaciones a lo largo de esta edición y, principalmente, debido a que tanto Boca como River no querían a un árbitro brasileño en el Superclásico debido a sus enfrentamientos previos ante equipos de este partido.

El árbitro chileno brindó declaraciones al diario La Tercera de su país y palpitó el Superclásico del próximo sábado. “Ningún estadio me intimida. Siempre uno trata de concentrarse y de focalizarse en el trabajo en sí del árbitro. Felizmente, no he tenido ninguna sensación que pueda decir que he sentido algún tipo de temor. Estoy muy tranquilo”, señaló.

El colegiado continuó refiriéndose a la Bombonera, dónde dirigió el enfrentamiento entre el Xeneize y Palmeiras de la fase de grupos. “En la cancha no sentí esos movimientos que dicen. La gente lo habla, pero en la cancha no sentí ningún movimiento, nada", comentó el árbitro chileno.

El colegiado también habló sobre la importancia del partido del próximo sábado. “Por la trascendencia, la historia de los equipos y la importancia que tiene el partido, claro que es el más importante de mí carrera. Estoy orgulloso de estar ahí en el medio. Todos sabemos que lo importante son los equipos, los jugadores. Nuestro trabajo es determinar situaciones de juego, impartir justicia. A eso vamos, para eso estamos concentrados", dijo Tobar.

Tobar también comentó como le llegó la notificación sobre su designación para la final ."La designación llega por un correo electrónico de la Conmebol. Estábamos muy felices con mi familia y mis hijas de recibir esta noticia tan importante. Dirigir una final se da pocas veces, y encima en una Libertadores, con estos dos equipos de vasta experiencia mundial, con muchos títulos”

Por último, Tobar mostró su felicidad por el momento que le toca vivir. “Estoy contento, también, por los sacrificios que uno hace en esta carrera, que no siempre es muy bien vista", cerró el árbitro que fue suspendido en 2012 por estar involucrado en un escándalo de corrupción con otros jueces del fútbol chileno.