Cuando el 8 de agosto pasado un propulsor experimental para misiles explotó durante un ensayo en un depósito de obuses de una unidad militar en las inmediaciones del pueblo siberiano de Kamenka, el Ministerio de Defensa ruso se apuró en afirmar que la radiación no se había alterado en la zona tras el incidente. 

No obstante, este martes las autoridades del país anunciaron la evacuación de una localidad situada cerca de la base, luego de que el gobierno de Severodvinsk asegurara que sí hubo un repunte en el nivel de radiación nuclear. Greenpeace calcula que el aumento es de 20 veces. 

La portavoz de la administración deSeverodvinsk, Xenia Yudina, manifestó que "se les pidió a los residentes de Nyonoksa que abandonaran la aldea mientras se realicen las actividades en la mañana del miércoles".

Mirá también

El suceso, en el que cinco científicos murieron durante el lanzamiento de un cohete Burevestnik, obligó a la evacuación de unas 6.000 personas habitantes de la región.

La agencia de meteorología rusa Rosgidromet también afirmó que los niveles de radiación nuclear en Severodvinsk se multiplicaron entre cuatro y 16 veces tras el incidente de la semana pasada.

Testigos del incidente publicaron en Internet videos en los que se podía ver una espesa humareda elevándose por encima de un bosque ubicado al lado del depósito.

Mirá también

En tanto, desde el Kremlin descartaron riesgos para la salud de la población y argumentaron que "no debe caber duda de que todas las instituciones competentes garantizan completamente la seguridad de los ciudadanos".

La Corporación Estatal de Energía Atómica Rosatom admitió recientemente que la explosión estuvo vinculada con pruebas de "nuevas armas". "Murieron trágicamente mientras probaban un nuevo dispositivo especial", dijo el director de la agencia nuclear, Alexei Likhachev, durante el funeral en memoria de los cinco fallecidos.

Con información de DPA y Télam.

JPE​