Tras una fuerte escalada de los precios de las hojas de coca por los conflictos políticos y sociales en Bolivia, retornó este último fin de semana a valores más razonables. La baja del consumo en territorio argentino también se hizo sentir. De los $900 a los que había llegado en Jujuy el cuarto kilogramos de "común" en la segunda mitad de noviembre, hoy se ubica por debajo de los $600. En la vecina provincia aseguran que, entre otros motivos, se debe a la normalización de la producción en el altiplano.
En Salta, muchos “coqueros” comenzaron a dejar el hábito de consumir la planta ancestral, desalentado por precios prácticamente inalcanzables para la economía de la clase obrera. El cuarto de "sele" (hojas seleccionadas) tocó los $1.000 en la ciudad capital, transformando a la bolsita verde en un artículo de lujo.

El coqueo, tal como se presentan las cosas hoy, va dejando de ser popular y cada vez menos salteños tienen acceso a su consumo por los altísimos precios. A la fenomenal devaluación de los últimos cuatro años se sumó el conflicto político y social que vive Bolivia, y la especulación.