Mientras el caso por la muerte de decenas de perros, caballos y aves en la zona de San Luis avanza, los vecinos siguen con temor por su salud. Ayer el ministro de Salud, Roque Mascarello confirmó la existencia de cuatro casos de intoxicación por envenenamiento durante estos días en barrio El Refugio. En diálogo con AM 840, el funcionario expresó que sería muy poco probable que las napas de agua de la zona estén contaminadas con el pesticida carbofurán, la sustancia que se confirmó mató a los animales.

Si bien todavía no se conoce el resultado de las pruebas realizadas a las muestras de agua que se tomaron el pasado lunes de los pozos y acequias del barrio El Refugio, el ministro Mascarello expresó que con los días y la corriente del agua el insecticida se va diluyendo.

Mascarello afirmó que las cuatro personas que sufrieron síntomas de intoxicación tuvieron contacto con los animales muertos. Se trata de dos adultos que enterraron respectivamente a sus perros para sacarlos de la vía pública y dos niñas que acompañaron a uno de los adultos en la tarea. La mujer, madre de las dos niñas, estuvo internada en el Hospital del Milagro, mientras que las pequeñas fueron asistidas en el Papa Francisco, pero sin necesidad de internación.

Las acciones tomadas por el Ministerio de Salud para el área de San Luis se están llevando adelante en los dos centros de salud de la zona. También se recorrió el barrio. Mascarello expresó que en su opinión es "bastante poco probable que se contaminen las napas de agua de la zona", pero que igualmente se instruyó a Aguas del Norte para que abastezca a los vecinos con agua potable. "Además, la concentración de la sustancia que se utilizó se termina diluyendo en el agua y no tiene consecuencias sobre la salud de las personas", agregó.

Muy diferente es la opinión de los vecinos de San Luis, quienes advierten que con el agua y las lluvias, si quedaron "cebos" con veneno se esparcirán. "Los vecinos muestran temor. Esta mañana vendí el agua que vendo en una semana", expresó un comerciante.

Los empleados de una veterinaria del barrio contaron que les tocó atender a 3 perros pero no se pudo hacer nada para salvarlos. "La gente está preocupada por los chicos, que juegan con los perros y en la acequia".

Desde la Policía de la Provincia informaron que no se presentaron más denuncias, que por ahora suman siete por muerte de perros, una por la muerte de un caballo y dos por intoxicación.