Bélgica es uno de los países del mundo que menos horas de luz solar disfruta. En enero de 2018 rompió todos sus récords. Ese mes, los belgas tuvieron cuatro horas de luz solar. No al día, no. En todo el mes. Si se hubiera repartido bien, unos 7,7 minutos por día.

Así que de esa falta de luz solar y de un estudio de Eurostat (la oficina de estadísticas de la Comisión Europea) se puede inferir que el sol no da la felicidad, porque los belgas son, según ese informe, los europeos más felices. Le siguen austríacos, holandeses, finlandeses, luxemburgueses y españoles. Entre los tristes a parecen croatas, búlgaros y, los ya inconsolables, los letones.