Dos dirigentes políticos de partidos chicos analizaban la escasez de fondos para la campaña, al punto de que se tenían que contentar con los aportes oficiales. Uno de ellos se preguntaba cuan posible era conseguir aportes voluntarios particulares que aportaran a la causa, para salir de tanta mishiadura.

Dirigente 1: No puede ser que no tengamos privados que pongan un poco de fondos en nuestra campaña.

Dirigente 2: Le digo que es un fenómeno bastante extendido. Después de la causa “Cuadernos”, los particulares no quieren poner un peso. Están muy asustados.

D1: Si se hacen la cosas con corrección no sé qué temen.

D2: Pero eso dicen los jefes, que está muy duro conseguir fondos por el temor a quedar involucrados de alguna manera en algo raro.

D1. Pamplinas, para mi es una excusa. Lo que sí he sentido es que todos los dirigentes sospechan tener un chofer Centeno camuflado. Antes uno caía a una reunión con alguien y no había problemas, ahora nadie habla con nadie. Tremendo