En Pamela a la tarde hablaron de la trágica noticia que impacto y entristeció a todos: el accidente de Sergio Denis. El cantante calló en una fosa de aproximadamente tres metros que rodeaba el escenario y se encuentra internado, en gravísimo estado. Los panelistas recordaron que el músico había contado que cuando en 2007 tuvo un infarto sintió que durante unos minutos estaba muerto y tuvo “la imagen de caerme de un tablón, y caía en la muerte, en un espacio negro". Algo parecido a lo que le ocurrió en el teatro de Tucumán.

 

Una de las invitadas, Teresa Calandra, recordó una experiencia de otro mundo que vivió en el pasado. Hace 20 años, estuvo "literalmente muerta" durante un minuto y jura haber visto "la luz". “Me sorprendió lo que dijo Sergio, ver una declaración así, porque si vos lees los libros de Víctor Sueiro, donde hay muchos testimonios de gente extranjera, de distintas nacionalidades, edades y sexo, todos hablan de la luz, no de la oscuridad ni sentir que te ahogás en un pozo profundo y que te da temor”, empezó diciendo.

 

Para sorpresa de todos, la modelo comenzó a relatar una experiencia que la marcaría de por vida: "En 1998 yo estaba trabajando en un magazine de ATC en donde los domingos me tocaba presentar shows internacionales. Ese domingo en el que estábamos en Puerto Madero, me acuerdo perfecto, hacía mucho frío y paramos la grabación porque estaba vestida de noche. Llegué a casa y le dije a mí marido ‘no me siento bien, parece que me enfermé’. Él me dijo que me tomara algo fuerte y, evidentemente, a mí no me caen muy bien los remedios".

 

“Me tomé la pastilla y me dormí. A las seis de la mañana, miré la hora y dije ‘qué mal me siento, tengo ganas de vomitar’. Crucé el vestidor y fui al baño y ahí empecé a sentir que se me daba vuelta todo, pensé que me estaba por desmayar y me senté para evitar golpearme. Todo esto en fracciones de segundo. Me senté y lo último que me acuerdo es que abrí la puerta y dije ‘Gonzalo’. Milagrosamente, mi marido me escuchó”, siguió relatando.

Ante la mirada atónita de los presentes, Teresa dio detalles de la experiencia mística que cambiaría su vida para siempre: "La sensación que tuve fue que se me cerraba toda la visión, como cuando se quemaban los televisores de antes cuando éramos chicos. A partir de ahí, viví algo único, que ojalá lo pudiese volver a vivir.Fue una sensación de poder estar en la luz, una sensación de gloria. Sentí literalmente que el alma se me despegaba de mí cuerpo. Había un brazo de una persona que me recibía. Yo estaba muerta, literalmente. No tenía signos vitales, ni respiraba. Mi corazón se había parado. Eso lo vivió mi marido que fue quién me reanimó. Yo no quería volver. Cuando vos conocés ese lugar, no querés volver”.

 

 

 

¡Creer o reventar!

 

 

Por Agustina Rinaldi