Una familia mendocina nunca imaginó lo que hallaría en su casa de Maipú: la sorpresa fue tal que se encontraron con una víbora en el patio.

Los protagonistas aseguran que el animal entró hace 10 días a su vivienda ubicada en calle Ángel Furlotti del mencionado departamento.

Isabel, propietaria de la casa, relató: “La encontré entre los tomates. Mi marido la vio que estaba ahí y me llamó y se fue, pensé que no podía ser una víbora en casa. Después a la tarde cuando vine a tender, cuando pasaba por el quincho, la víbora venía de frente a mí y las dos nos asustamos y disparamos. Después no la vi más, pero sé que está porque el perro le gruñe a la planta, le ladra a la planta”.

En declaraciones a Canal 9, la mujer detalló las características del animal: “Tiene una cabeza grande, chata, ojos amarillos, dos metros de largo y la punta de la cola es roja”.

También agregó: “Anteayer, en la peluquería, había una víbora larga, muy grande pero era gris, pero se había ahogado con un pericote, porque lo tenía en la boca y estaba muerta".

“Están haciendo una construcción en calle Godoy Cruz y de ese camión de tierra que descargaron salió una víbora verde porque mi amiga asegura que la vio”, continuó Isabel en su sorprendente relato.

La mujer afirmó que mantiene el patio de su casa cerrado por temor a que ingrese el animal, y aclaró que se comunicó con asociaciones protectoras de animales que le dijeron que la víbora no es peligrosa, porque se alimenta de ratones.

"Me dijeron que no tuviera miedo, que no es peligrosa, que come ratones, pero yo no la quiero, que se la lleven", aseguró la señora.

Ante el temor lógico, Isabel manifestó que “no he podido salir al patio. Tengo mucho miedo, es muy larga, no sé si me va a morder. He cerrado mi casa, miro el patio desde la ventana".

Por último, otra vecina agregó un relato similar. Liliana sostuvo: “Me pasó que voy a cruzar la calle a comprarle remedios a mi hijo porque lo tenía enfermo y justo venía un auto y me hago para atrás y cae una víbora al piso, esta era marrón. Le dije al chico de la esquina y me dijo, que debe andar buscando comida. Casi me cae en la cabeza, pero le puede caer a un niño, a un abuelo y lo pica”, concluyó.