El gobierno turco aseguró este martes que "no actuará por amenazas" ante las recientes advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En una serie de tuits, el mandatario amenazó con "destruir la economía turca" si Ankara se extralimita en su prevista ofensiva en el norte de Siria.

"Nuestro mensaje a la comunidad internacional es claro: Turquía no es un país que actúe bajo amenazas", dijo el vicepresidente turco, Fuat Oktay, durante una ceremonia en la universidad de Gazi, en Ankara, informó la cadena CNNTürk.

"Nuestro presidente (Recep Tayyip Erdogan) lo ha subrayado siempre en asuntos de seguridad: Turquía conoce su propio camino, Turquía lo prepara y se lo come", agregó Oktay.

Recordó asimismo que el gobierno turco ya ha establecido instituciones de educación universitaria en las regiones del norte de Siria que controla militarmente desde 2016 y que seguirá proporcionando "seguridad, salud, educación, comunicaciones, agua y electricidad" a la población siria.

"Ahora hay que crear una zona de seguridad al este del Éufrates", añadió el vicepresidente turco, en alusión a la ofensiva militar que Ankara anuncia tendrá lugar de forma inminente para controlar una franja fronteriza al noreste de Siria, hasta la frontera iraquí.

Siria, mapa de distribución de fuerzas

Oktay subrayó que el objetivo de esta operación prevista es "poner en su lugar a las organizaciones terroristas que amenazan la frontera meridional" del país, en referencia a las milicias kurdosirias Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que dominan esta zona.

Debido a sus vínculos con el proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda activa en Turquía, Ankara considera estas milicias como fuerzas "terroristas".

Mediante sus tuits, Donald Trump buscó contrarrestar los avances de Turquía en Siria. / AFP

Mediante sus tuits, Donald Trump buscó contrarrestar los avances de Turquía en Siria. / AFP

EE.UU., por su parte, las trataba como aliados en la lucha contra el yihadismo del Estado Islámico (EI), hasta que Trump anunció el pasado lunes el fin de la alianza y el retiro de las tropas estadounidenses de Siria.

Crónica de un desencuentro

La tensión se avivó en el noreste de Siria desde que el domingo la Casa Blanca anunciara sorpresivamente el retiro de las tropas estadounidenses de la región.

Ese retiro fue acompañado de un guiño de Trump a Ankara para una ofensiva militar contra los kurdos. Es mas el presidente de EE.UU. dijo que ya era hora de que las partes resolviera sus propios problemas y de que Estados Unidos se retirar de conflictos imposibles.

Pero un acción armada turca contra los kurdos en el norte de Siria daría lugar a un desastre humanitario. Este escenario provocó airadas quejas de Europa, del Pentágono y de los mismos aliados republicanos de Trump.

Antes esta situación, Trump salió por Twitter a indicar que si Turquía se extralimitaba en su accionar, él "destruirá la economía turca".

Según el diario turco Hürriyet, una operación podría lanzarse en los próximos días, ya que el Estado mayor turco espera que termine la retirada de las fuerzas estadounidenses estacionadas en la zona.

Un grupo de combatientes kurdos con imágenes de compañeros fallecidos en una protesta contra la anunciada incursión de Turquía en Siria. / AP

Un grupo de combatientes kurdos con imágenes de compañeros fallecidos en una protesta contra la anunciada incursión de Turquía en Siria. / AP

Turquía contempla en un primer momento tomar el control de una franja de territorio de 120 km de largo y unos 30 km de ancho, entre las ciudades sirias de Tal Abyad y Ras al Ain, según Hürriyet. El lunes por la noche, el ejército turco envió refuerzos, especialmente tanques, a varios puntos de su frontera con Siria.

Ankara quiere crear una "zona de seguridad", una especie de tapón de 30 km de profundidad, que vaya del Éufrates hasta la frontera iraquí, una franja de alrededor de 480 kms.

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Según los turcos, esta zona permitiría acoger a parte de los 3,6 millones de sirios refugiados en Turquía, y separar la frontera turca de los territorios conquistados por las YPG durante la guerra en Siria.

En agosto, Turquía y Estados Unidos, dos aliados en el seno de la OTAN, acordaron crear juntos esta zona de seguridad. Pero Ankara criticó los retrasos de Washington en llevarla a cabo, y amenazó entonces con pasar unilateralmente a la acción.

Recep Erdogan y Donald Trump vienen discutiendo hace tiempo la necesidad de crear una zona de seguridad en la región. / AFP

Recep Erdogan y Donald Trump vienen discutiendo hace tiempo la necesidad de crear una zona de seguridad en la región. / AFP

El domingo, tras una conversación telefónica entre Trump y su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan, el presidente estadounidense anunció su decisión de retirar a sus tropas de la zona, para abrir la vía a la operación turca, antes de matizar su posición.

Preocupación global

La anunciada operación turca en el norte de Siria generó rechazo internacional.

El gobierno británico se declaró el martes "profundamente preocupado" y advirtió al ejecutivo de Ankara que no apoya esta decisión. También Irán --un estrecho aliado del régimen de Damasco-- expresó su "oposición" a una "acción militar" turca en Siria.

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Después de vivir marginados y discriminados por las autoridades de Damasco, los kurdos instauraron una autonomía de facto en el norte del país, tras el conflicto que estalló en Siria en 2011.

Damasco, que rechaza esta autonomía, invitó este martes a los kurdos a regresar "a la nación", según un diario sirio favorable al régimen.

Fuente: EFE