El extraño caso de los perros envenenados de San Luis ya tiene un detenido y un desenlace incierto. La preocupación no cede en loteo Mi Refugio, donde los vecinos no pueden consumir el agua como lo hacían por temor a que esté contaminada y dependen de la provisión de camiones cisternas o de la compra particular del líquido.

Los residentes denunciaron que el envenenamiento masivo de perros, caballos y aves se produjo como consecuencia de la contaminación de acequias. Los primeros casos se dieron a conocer hace más de una semana.

Ayer la investigación tuvo una primera novedad. Roberto Flores, alias "Quintino o Quintín", de 41 años, fue detenido durante un allanamiento en una finca en el marco de la causa que abrió la fiscalía penal de Rosario de Lerma, a cargo interinamente del fiscal de Cerrillos, Gabriel Portal. El hombre es un trabajador de esa propiedad.

En el mismo procedimiento se secuestraron distintos elementos que serán peritados: cinco bidones sin etiquetar que contenían líquido.

Otro análisis del Cuerpo de Investigadores Fiscales (CIF) determinó que el veneno utilizado en la matanza de los animales es carbofurán, un pesticida de carbamato cuyo uso está prohibido en Argentina. Las pruebas fueron tomadas en trozos de carne.

Estiman que luego el veneno se expandió por la acequia y por los lugares donde los animales caían muertos.

Policías confirmaron que al sospechoso lo apresaron cuando intentaba darse a la fuga. Si coinciden las pericias del CIF con el contenido de los bidones secuestrados ayer, Flores estará en graves inconvenientes. En Salta no hay registros de una matanza masiva de animales por contaminación. Además, si las hipótesis se comprueban, puso en riesgo a toda una comunidad.

Gravedad

A las actuaciones iniciadas "a caratular y por malos tratos a los animales", la fiscalía sumó la investigación de la posible comisión del delito ambiental contemplado en la ley 24.051, de residuos peligrosos.

El artículo 55 de esa legislación establece que "será reprimido con las mismas penas establecidas en el artículo 200 del Código Penal, el que, utilizando los residuos a que se refiere la presente ley, envenenare, adulterare o contaminare de un modo peligroso para la salud, el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente en general". El Código prevé entre tres y diez años de reclusión.

En El Refugio causó un poco de tranquilidad la visita de Recursos Hídricos de la Provincia para la captar aguas en las acequias y en los pozos de las viviendas familiares. Los profesionales del CIF se sumaron al operativo para tomar nuevas muestras de agua del grifo y el pozo que abastece el consumo humano de las viviendas de dos adultos, un hombre y una mujer, quienes habrían resultado intoxicados por el consumo o manipulación de agua o alimentos contaminados con agrotóxico.

De parte de la Procuración general de la Provincia, su titular Abel Cornejo, se reunió con las autoridades del CIF, y emitió nuevas directivas.

La fiscalía penal espera la emisión de los certificados médicos de la Dirección de Zoonosis de la Municipalidad de Salta para la eliminación y resguardo total de los cadáveres de animales muertos como consecuencia del consumo del veneno. Hasta ahora, se informó la muerte de caballos y varios perros.

El canal

El canal de agua que atraviesa el predio donde habrían sido envenenados los animales se encuentra bordeado por el loteo. El procurador Cornejo hizo especial hincapié en el cuidado de las personas que residen en la zona, tras conocerse el caso de la mujer con síntomas de intoxicación.

La acequia pasa por el patio trasero de muchas viviendas donde juegan niños, niñas y mascotas. De algún modo tiene contacto por irrigación con los pozos de aguas donde son utilizados para el consumo familiar. Las primeras víctimas, sospechan, se dieron en dos menores de edad, que presentaban dolores de cabeza y de estómago, y la restante una mujer adulta.

El ministro de Salud Pública de la Provincia, Roque Mascarello, confirmó a El Tribuno que dos personas adultas fueron las que quedaron internadas con síntomas de envenenamiento.

Aguas del Norte también dio su aporte con un camión cisterna que llena los tanques de aguas de los vecinos. Es una zona donde no hay agua potable de red, menos cloacas ni recolección de residuos. La finca que está en la mira de todos está ubicada sobre ruta 87.