A medida que pasan los días, una razón parece emerger como la explicación más plausible para explicar el asesinato de los miembros de la familia LeBaron en Sonora, México: una confusión de identidad.

Las tres mujeres (todas murieron) y los 14 niños (murieron 6) viajaban del Estado de Sonora al de Chihahua en un convoy de tres camionetas cuando fueron emboscadas por tiradores. El vehículo en el que iban habría confundido a los miembros de La Línea, una banda local que forma parte del Cártel de Juárez. Pensaban que a bordo viajaban integrantes de su par de Sinaloa, la banda rival a la que buscan disputarle el territorio del noroeste de México.