BRASIL, San Pablo.- De regreso a Estados Unidos, los médicos descubrieron que una niña que había viajado con sus padres de vacaciones tenía una aguda infestación parasitaria. Después de 10 días de tratamiento en un hospital, le diagnosticaron tungiasis, una parasitosis cutánea causada por la pulga de arena hembra que se introduce en la piel. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una infección que aún no está bien documentada.

Los casos de personas afectadas involucran los dedos de los pies, la planta del pie, el borde del pie y los talones, con picazón e irritación, una queja común entre los pacientes.

La niña, que no es nombrada en el informe médico, había sido vacunada contra el tétanos antes de la infección, lo que ayudó a una recuperación más rápida. Además de la playa, la pequeña también estuvo "descalza" en un chiquero de cerdos, donde, según especialistas, es un refugio de las pulgas de arena.