El primer día de 2019, el mundo se sorprendió con la noticia que la nave New Horizons de la NASA, después de 13 años de odisea espacial, había llegado hasta Arrokoth, el cuerpo más lejano y primitivo del Sistema Solar visitado por la tecnología humana.

Los primeros datos revelaron que se trata de un objeto pequeño, de tan solo 30 kilómetros de longitud, formado por dos cuerpos unidos como una suerte de maní. Ahora, tres nuevos estudios dan detalles de Arrokoth y cuestionan la teoría más aceptada sobre cómo se crearon las piezas básicas de la formación planetaria.