La postal es más que dolorosa. No son personas en situación de calle, pero si de muy bajos recursos que esperan la "bendición" de cobrar lo que les corresponde. Es una escena que se repite, lamentablemente, con frecuencia en la puerta del banco Santiago del Estero. Los protagonistas son jubilados salteños. 

Que Pasa Salta llegó en la madrugada hasta la sucursal de calle España al 900 y charló con algunos de los abuelitos, que se sacrifican mensualmente para llevar unos pesos a su casa y comprar lo que necesitan para vivir. 

La pregunta más frecuente que les hacen es "¿Por qué no recurren al cajero automático, disponible casi las 24 horas del día?". La respuesta es contundente: "Porque no nos da todo el dinero de la jubilación. No podemos sacar todo. Se quedan con la mitad", reclamó uno de los adultos mayores. 

"No duermo acostado porque después me duelen más los huesos. Así, sentado nomás espero", relató.