Hasta hace unos días Ignazio Barbagallo era un simple empresario italiano de 55 años, conocido sólo por sus familiares y amigos. Dueño de un emprendimiento turístico en la pequeña Viagrande, una localidad de la provincia de Catania, no contaba con nada demasiado llamativo en su vida como para capturar la atención de los grandes medios y las redes sociales. Eso sí, siempre fue conocido en su círculo cercano por sus bromas divertidas, su estilo excéntrico y su pasión por el fútbol. 

Si bien no llegó a ser profesional, su talento le permitió jugar muchos años en el fútbol amateur de Catania, donde hasta hace unos días formó parte del plantel del club Citta Di Viagrande, que milita en la tercera categoría de aquella liga. Nada fuera de lo común en la vida de Barbagallo, hasta que llegó el momento de colgar los botines y retirarse de su deporte favorito. Para su último partido tenía pensado convertirse en un fenómeno viral y vaya si lo logró.

En el Campo Comunale Sportivo Francesco Russo, una cancha con todo el estilo amateur: sin tribunas y con más tierra que césped, el Viagrande se enfrentaba al Nebrodi, en lo que sería el último partido del veterano Barbagallo. Pasó el primer tiempo y a los 10 minutos del segundo el técnico le dio el gusto a Ignazio y lo mandó a la cancha.

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Un rato después de haber ingresado, el número 18 se acercó al árbitro y le manifestó que iba a necesitar que se detuviera el partido para hacer un aterrizaje de emergencia de un helicóptero. ¿Cómo? El jugador no le dio más detalles y el partido continuó por unos segundos hasta que la nave apareció en el cielo. 

El helicóptero aterrizó en el campo de juego

El helicóptero aterrizó en el campo de juego

Extrañado, el referí no tuvo opción más que parar el juego. Todos se corrieron y el helicóptero comenzó su descenso. La tierra de la cancha comenzó a volar. En cuestión de segundos una niebla marrón cubría el ambiente y jugadores, árbitros y entrenadores debieron correr a protegerse detrás de los bancos de suplentes. Nadie entendía nada, excepto Barbagallo.

Buscaron al número 18 y se lo llevaron del campo de juego.

Buscaron al número 18 y se lo llevaron del campo de juego.

Entonces dos hombres armados y con un cartel bajaron del helicóptero,  buscaron al número 18, revolearon el cartón con un mensaje escrito y se llevaron "secuestrado" al veterano jugador. Así, con una escena de película, Barbagallo se despidió del fútbol. ¿Qué decía el cartel? "SERVICIO ELIMINAZIONE GIOCATORI FINITI", algo así como Servicio de eliminación de jugadores terminados.

Los hombres "secuestraron" al jugador.

Los hombres "secuestraron" al jugador.

Todo fue grabado y en unos días el video se viralizó. Aunque la broma no fue gratuita. Resulta que el árbitro informó todo lo sucedido y, si bien el partido continuó tras los 3 minutos de interrupción, las autoridades de la liga decidieron sancionar al club por el incidente.

La cobertura de un diario local.

La cobertura de un diario local.

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Según informó Fox Sports Italia, el club fue sancionado con una multa de 200 euros y sufrió la suspensión de su cancha hasta el 31 de mayo de 2019 "por causar la interrupción del partido y permitir el aterrizaje de un helicóptero en el campo de juego comprometiendo la seguridad de los presentes". 

El informe del árbitro, tras el insólito episodio.

El informe del árbitro, tras el insólito episodio.

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Si se arrepiente de su retiro, Barbagallo tendrá que esperar hasta junio para volver a jugar ya que para él también hubo una sanción "por haber abandonado el campo de juego sin el permiso del árbitro" y por causar "una situación de peligro potencial para todos los presentes". 

La sanción que se estableció contra el club.

La sanción que se estableció contra el club.

De todos modos poco importa, Barbagallo se despidió del fútbol a lo grande y se encargó de que todo el mundo se enterara de su retiro.

El video completo

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