La automotriz Volkswagen propuso este viernes pagar 830 millones de euros (unos 900 millones de dólares) para cerrar el gran juicio que lo enfrenta a sus clientes en Alemania, un golpe de efecto en este caso, a pesar de que por ahora las negociaciones fracasaron.

Este proceso, que agrupa a más de 400.000 personas que exigen una compensación por sus vehículos equipados con motores diésel adulterados, se abrió en septiembre pasado.