Seis hombres y seis mujeres, entre ellos un empleado de una empresa de logística, una profesora de inglés y varios estudiantes, fueron elegidos para conformar el jurado popular que comenzó a juzgar en los Tribunales de San Martín al médico Lino Villar Cataldo, quien en agosto de 2016 mató de cuatro balazos a un ladrón que lo asaltó cuando salía de su consultorio en la localidad bonaerense de Loma Hermosa.

En la audiencia se tomó la primera medida del proceso, consistente en seleccionar los 12 jurados (seis hombres y seis mujeres) y seis suplentes.

Según las fuentes, la selección fue coordinada por la jueza Carolina Martínez, del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3, e incluyó a un gasista, una profesora de Inglés, un empleado de una empresa de Logística y varios estudiantes.

Según los voceros consultados, los jurados elegidos son, en su mayoría, personas jóvenes que residen en el ámbito del Departamento Judicial San Martín, el cual abarca el partido homónimo, Tres de Febrero, José C. Paz y Malvinas Argentinas, entre otros.

la madre del ladrón asesinado

Luego de la selección del jurado popular, declaró como testigo Silvia, la madre del joven muerto en el robo, Ricardo Alberto “Nunu” Krabler (24), y quien en el juicio actúa como particular damnificada.

La mujer siempre sostuvo que para ella no fue un caso de “defensa propia” sino que el médico “fusiló” a su hijo cuando podría haber disparado en otra dirección y que no cree en la versión del acusado.

El debate continuará hoy con la declaración de Villar Cataldo (65) mientras que durante el desarrollo de las audiencias lo harán alrededor de 40 testigos, la mayoría policías y peritos.

Antes de la jornada de ayer, el abogado de Villar Cataldo, Diego Szpigiel, dijo que entre jueves y viernes se escucharán los alegatos de la fiscal Noemí Carreira, del particular damnificado y de la defensa y finalmente el jurado deberá deliberar si el médico es “culpable” o “no culpable”.

El médico llega al juicio acusado de “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”. Podría recibir una condena de entre 10 y 25 años de prisión.

“Siento que esta causa marcó un antes y un después en la legítima defensa porque después hubo otros casos y la justicia decidió no detener a personas que actuaron como Lino”, dijo Szpigiel, quien se mostró “confiado” en lo que resolverá el jurado popular.